Testimonio de José Luis Salvatierra, peruano, con 15 años en España.
Los cambios se notan en el paisaje social. Las caras son diferentes, los colores, los acentos.
Eso es lo que más se nota, incluso los vecinos. El que no tiene a un latinoamericano, tiene a otro extrtanjero en su edificio.
Creo que España va camino hacia esas grandes sociedades con una mezcla y un mestizaje amplio.
Otro ejemplo es la venta de productos típicos de nuestra tierra, desde el bizcocho para la Navidad, como en Perú, hasta productos frescos en muchos mercados, como la yuca.
Antes, ser extranjero hasta era algo atractivo y que los españoles asimilaban mejor.
Actualmente, la masificación de los latinos ha hehcho que el español se ponga un poco a la guardia, por el día a día, donde los latinos están compitiendo, en el trabajo, como vecinos o como novios de sus hijas.
No obstante no creo que haya tantos extranjeros. Si los españoles se dieran una vuelta por Nueva York, París o Londres se darían cuenta que aquí no hay tantos extranjeros
