Los funcionarios de Defensa de Corea del Sur pusieron a sus tropas en máxima alerta tras encontrar dos huecos en su doble alambrada defensiva que se extiende a lo largo de la muy fortificada zona de parachoques con Corea del Norte.
La seguridad en el norte del país ha sido reforzada.
|
El Ministerio de Defensa señaló que los agujeros -ambos de 40 centímetros de ancho- podrían implicar la infiltración de espías o comandos norcoreanos.
Inmediatamente anunciado el descubrimiento, el ejército surcoreano bloqueó las principales carreteras cercanas a la frontera y, según informes oficiales, es posible que los reservistas sean llamados para ayudar a buscar a intrusos.
La alerta coincide con la visita a Seúl del Secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, cuya llegada a la capital surcoreana constituye la última escala de una gira regional destinada a incrementar la presión para que Corea del Norte reanude las conversaciones sobre su programa nuclear.
Espías
Los dos huecos fueron encontrados en la madrugada del martes en los cercos paralelos que marcan la frontera sureña de la zona desmilitarizada de cuatro kilómetros de ancho que separa a las dos Coreas.
Los agujeros eran cuadrados y la alambrada quedó doblada en dirección al sur, explicó el vocero del Ministerio de Defensa Hwang Jung-sun, según informó la agencia noticiosa Yonhap.
Hwang agregó que el ejército estaba en busca de posibles espías o de soldados norcoreanos que puedan haber desertado, como -dice- ha ocurrido en el pasado.
Con ese propósito, decenas de retenes adicionales fueron montados entre Seúl y la frontera, que queda a 40 kilómetros de distancia.
Esta no es la primera vez que se da una alerta de este tipo: en 1996 un submarino norcoreano se atascó en aguas surcoreanas. En 1968, comandos norcoreanos alcanzaron a llegar a pocos metros de la Casa Azul presidencial antes de ser atrapados.
Entre tanto, Powell
Para algunos surcoreanos, EE.UU. es un obstáculo, no una ventaja, para la paz.
|
Mientras que en el norte las tropas respondían a la alerta, en la capital Powell prometía ante la prensa que Estados Unidos y otras naciones invertirán el "máximo esfuerzo" para lograr una "península coreana desnuclearizada pacíficamente".
El secretario de Estado de EE.UU. aseguró que su país no tiene la intención de atacar a Corea del Norte pero subrayó que "el asunto nuclear... (impide) que la comunidad internacional asista" a los norcoreanos.
Hasta el momento han habido tres rondas de conversaciones multilaterales entre las seis partes involucradas -las dos Coreas, EE.UU., Rusia, China y Japón-, pero Corea del Norte se rehusó a participar en la cuarta que debía tener lugar en septiembre pasado.
Para el estado comunista, no vale la pena discutir nada antes de la elección presidencial estadounidense del 2 de noviembre.