El gobierno británico asegura que la decisión fue tomada por razones militares.
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El gobierno de George W. Bush manifestó su complacencia por la decisión británica de movilizar tropas a una zona de Irak que se halla bajo control militar de Estados Unidos.
Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, indicó que el despliegue de soldados británicos en el sur de Bagdad ayudará a las fuerzas lideradas por EE.UU. a enfrentar los permanentes desafíos de seguridad que enfrentar en territorio iraquí.
El traslado de casi 900 soldados británicos -650 del regimiento escocés "Black Watch" y 200 para labores de apoyo- fue anunciado el jueves por el ministro de Defensa de Reino Unido, Geoff Hoon.
Según él, la medida busca reforzar a EE.UU. en su avance sobre la ciudad de Faluya.
McClellan, como Hoon, afirman que la decisión fue tomada por razones militares y ambos desestimaron que tuviera implicaciones políticas.
Sin embargo, algunos parlamentarios británicos han acusado a la administración de Tony Blair de usar la movilización de los soldados para impulsar al presidente Bush, a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales estadounidenses.
El ministro Hoon aseguró en Londres que las tropas movilizadas seguirán bajo comando británico.