La crisis es similar a la de Darfur, Sudán.
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El coordinador de Ayuda de Emergencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Jan Egeland, declaró que la situación en el norte de Uganda es un escándalo moral.
Egeland dijo que los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor han sido acusados de secuestrar a 20.000 niños para usarlos como soldados o esclavos sexuales desde que empezó el conflicto durante el gobierno del presidente Yoweri Museveni en 1986.
El funcionario de la ONU aseguró que la crisis humanitaria en ese país africano es la menos atendida por la comunidad internacional y reclamó un mayor esfuerzo para terminar con el enfrentamiento armado.
Sin embargo, el gobierno de Uganda rechazó la evaluación de la ONU de que es poco probable que el conflicto en el norte del país se pueda resolver militarmente.
Un portavoz del gobierno, John Nagenda, le dijo a la BBC que, por el contrario, el ejército ugandés está a punto de derrotar a los rebeldes.
El embajador de Uganda ante la ONU, Francis Butagira, también dijo que los comentarios de Egeland son a destiempo.
Más de un millón de desplazados
Según el coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, el 90% de la población de algunas zonas del norte del país está desplazada.
Unos 20.000 niños han sido secuestrados por los rebeldes.
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"Hay más de un millón y medio de desplazados en el norte de Uganda. Ésa cifra es igual a la de Darfur, en Sudán", dijo Egeland.
"Necesitamos enfocar la atención internacional en este caso, que considero la mayor emergencia ignorada y la mayor crisis de negligencia humanitaria en el mundo", agregó.
El Ejército de Resistencia del Señor, que lleva cerca de 20 años combatiendo al gobierno, está bajo investigación del Tribunal Penal Internacional, por las denuncias de que ha cometido crímenes de guerra.