El Congreso de EE.UU. inició este lunes el debate sobre una enmienda constitucional para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
La votación se podría llevar a cabo el miércoles, pero los efectos de este debate irán más allá y puede convertirse en un tema clave durante las elecciones en noviembre.
El debate se reavivó luego de que en Massachussets se aprobó el casamiento entre personas del mismo sexo.
|
El presidente George W. Bush apoya la reforma constitucional porque asegura que legalizar el matrimonio entre homosexuales supondría un grave riesgo para las familias.
Según los analistas, esta es una maniobra política para atraer los votos de los más conservadores y demostrar que su campaña se centra en "valores tradicionales".
El candidato presidencial al Partido Demócrata, John Kerry, por su parte, se opone a la enmienda constitucional, porque opina que esa decisión debe estar en las manos de cada estado, aunque no ha respaldado públicamente el matrimonio gay.
Un hombre y una mujer
Si los republicanos logran el apoyo necesario para llevar a cabo esta enmienda, la Constitución estipularía que el matrimonio "sólo puede tener lugar entre un hombre y una mujer", lo que bloquearía las leyes federales que permiten la unión legal de homosexuales.
 |
Los seres humanos han entendido que el matrimonio tradicional es básico para el bienestar de las familias
|
Para que una enmienda constitucional sea aprobada debe ser votada por dos tercios en ambas cámaras y luego ser ratificada por las legislaturas de al menos 38 de los 50 Estados.
Es por eso que es poco probable que la enmienda sea aprobada.
Los demócratas acusan al gobierno de iniciar el debate con fines políticos, a fin de atraer el voto de la derecha religiosa de cara a las elecciones del próximo 2 de noviembre.
Además, varias organizaciones, incluyendo el principal grupo de defensa de los derechos de los homosexuales en EE.UU. -la Campaña para los Derechos Humanos (Human Rights Campaign)- condenó la propuesta de enmienda y ha instado al presidente a "centrarse en las prioridades de los estadounidenses y no en los objetivos de sus bases extremistas".
Política o prioridad
Pero los republicanos niegan los fines políticos e insisten en que la enmienda es una prioridad después de que la Corte Suprema de Massachussets aprobara (el pasado 17 de mayo) el casamiento entre personas del mismo sexo.
 |
Tanto John (Edwards) como yo creemos firmemente que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Pero también creemos que no hay que jugar con la Constitución de Estados Unidos con motivos políticos
|
Por ahora este es el único estado en EE.UU. donde se le reconocen los mismos derechos que a un matrimonio heterosexual, aunque hay otros Estados y ciudades donde hay un reconocimiento legal limitado a las parejas gay.
"La propuse porque el 17 de mayo los jueces en un tribunal de Massachussets dijeron: 'Vamos a redefinir el matrimonio'... En respuesta a esos jueces, y al hecho de que estos matrimonios (entre homosexuales) se estén llevando a cabo en todo el país, el pueblo está obligado a hablar", señaló el senador Bill Frist, quien rechazó la insinuación de que programó el debate para mediados de julio como una maniobra política.
"Esa es la pregunta más común que me hacen: '¿Por qué aborda en este momento el tema de la enmienda al concepto de matrimonio, lo hace por razones políticas, verdad?' Y mi respuesta es un rotundo 'No''", enfatizó el senador.
Bush y su mensaje
Por su parte Bush - quien propuso la enmienda - subraya que "hay muchísimo en juego con este asunto".
"A lo largo del tiempo, en cada cultura, los seres humanos han entendido que el matrimonio tradicional es básico para el bienestar de las familias...
dado que las familias transmiten los valores y forman el carácter, el matrimonio tradicional es también básico para la salud de la sociedad",
enfatizó el fin de semana durante su discurso radial.
"Insto a los miembros de la Cámara de Representantes y al Senado a aprobar y
a enviar a los Estados para su ratificación una enmienda que defina el matrimonio en EE.UU. como la unión de un hombre y una mujer como marido y
esposa", declaró.
La posición de Kerry
John Kerry, por su parte, rechaza la enmienda constitucional al considerar que debe ser cada estado el que decida si permite el matrimonio entre personas
del mismo sexo.
Pero Kerry y su compañero de campaña, John Edwards, también están centrando su
campaña en los "valores familiares".
"Tanto John como yo creemos firmemente que el matrimonio es entre un hombre y una mujer", señaló el candidato demócrata.
"Pero también creemos que no hay que jugar con la Constitución de Estados Unidos con motivos políticos ni enmendar los derechos constitucionales (Bill of Rights) cuando no hay necesidad, dado que los Estados están manejando correctamente este tema", dijo Kerry al explicar su posición.