Frente al centro de reclutamiento había una fila de alrededor de 100 personas.
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Dos coches bombas se cobraron este jueves la vida de más de 40 personas en Irak y dejaron más de una centena de heridos.
El peor atentado ocurrió en un centro de reclutamiento del ejército iraquí en el centro de Bagdad, donde murieron al menos 30 iraquíes.
El vehículo cargado con explosivos detonó en la entrada del centro, que ocupaba las instalaciones del antiguo aeropuerto de la ciudad.
Según informes, el automóvil explotó cuando una multitud de casi 100 personas que se buscaban trabajo en las nuevas fuerzas de seguridad formaban fila frente a las puertas del edificio.
Se trata del peor atentado en Irak en los últimos cinco meses. Lo que destacaban los corresponsales en Bagdad este jueves es que la masacre anterior ocurrió en el mismo centro de reclutamiento, cuando otra bomba se cobró la vida de 47 personas.
Por otra parte, otro coche bomba mató a seis guardias civiles iraquíes y dejó cuatro heridos al norte de Bagdad, según informó el ejército de Estados Unidos.
El estallido se produjo en las afueras de las oficinas del consejo de la ciudad en Yethrib.
Heridos de gravedad
La explosión pudo escucharse en toda la ciudad, señaló el corresponsal de la BBC.
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El ministro de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, dijo que el atentado contra el centro de reclutamiento no afectará el traspaso de poder programado para el próximo 30 de junio.
"Nosotros y el puebo iraquí no seremos desalentados. La transferencia de poder tendrá lugar y los iraquíes volverán a tener el control de sus vidas".
"Todas las víctimas era personas pobres que trataban de conseguir un trabajo. Querían ofrecerse como voluntarios para poder sustentar a sus familias", afirmó Yas Khudari, integrante de las fuerzas de seguridad iraquíes.
"No había estadounidenses en las inmediaciones cuando se produjo la explosión", agregó.
Según el corresponsal de la BBC en Bagdad, Barnaby Philips, la detonación pudo escucharse en toda la ciudad.
Otro corresponsal de la BBC en la capital iraquí, Dumeethra Luthra, indicó que la sucesión de atentados con coche bomba ha dejado secuelas profundas en los iraquíes.
"Algunos miembros de las fuerzas de seguridad con los que he hablado me dijeron que tienen miedo cada vez que deben registrar un vehículo, temen que contenga una bomba, temen que tal vez ese sea el auto que los mate".
Testigos en el centro de reclutamiento de Bagdad informaron que luego de la explosión podían verse escombros desparramados por la vía principal, cubierta con manchas de sangre.
Los heridos fueron trasladados a dos hospitales de la ciudad.