Esta semana serán juzgados varios soldados acusados de abusos a prisioneros iraquíes.
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El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, dijo que su gobierno no considera que la tortura sea admisible en ciertas circunstancias.
"No hay ningún margen de maniobra en la mente del presidente o en la mía para la tortura. Esto es algo que no es permitido por la Convención de Ginebra ni por las leyes estadounidenses", dijo Rumsfeld.
Las declaraciones ocurren una semana después de la filtración de documentos clasificados en los que se indicaba que el presidente George W. Bush no estaba obligado a respetar las leyes que prohíben el uso de la tortura.
En esta semana, tres de los soldados estadounidenses acusados de abusos a prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib serán juzgados en Bagdad.
"Dolor físico"
Según el diario The Washington Post, un memorando enviado en agosto de 2002 por el Departamento de Justicia a la Casa Blanca afirmaba que podía justificarse el recurso a la tortura en la lucha contra el terrorismo, con argumentos de legítima defensa.
El documento sugería que algunos actos "crueles, inhumanos o degradantes" pueden no ser considerados legalmente como tortura.
Según el memorando, "el dolor físico considerado como tortura debe ser equivalente a la intensidad del dolor que acompaña a las lesiones físicas, como el daño a los órganos o a las funciones corporales, o incluso la muerte".
Rumsfeld dijo que algunos críticos del gobierno estadounidense utilizan la palabra "tortura" de una manera que "no se ajusta a la definición de diccionario", poniendo como ejemplo a quienes consideran que la detención por tiempo indefinido de los prisioneros en Guantánamo se puede considerar como "tortura mental".