La recientemente expandida Unión Europea sufrió un récord de baja concurrencia en sus comicios parlamentarios.
Los comicios duraron 4 días y registraron una concurrencia del 44,2%.
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El nivel de participación de la mayor elección internacional jamás realizada en la historia fue de sólo el 44,2%, de los casi 350 millones de votantes.
Además, muchos de los partidos gobernantes sufrieron reveses, en favor -en varios casos- de agrupaciones de centro derecha y opositoras al fortalecimiento de la Unión Europea, como ocurrió en Suecia y la República Checa.
Entre los gobiernos que perdieron posiciones en las urnas se destacan los casos de Alemania, Francia, Polonia, Portugal, Dinamarca y el Reino Unido.
España y Grecia fueron dos de las excepciones a esta tendencia, con victorias para los partidos gobernantes, que llegaron al poder en los últimos meses.
"Ausente"
El presidente saliente del Parlamento Europeo, Pat Cox, dijo que "lamentablemente, Europa está demasiado ausente de las elecciones europeas en el este y el oeste".
Cox también señaló que los euro-escépticos y nacionalistas de derecha no lograrían una representación mayor a un 10 ó 15% en el parlamento, que continuará siendo mayoritariamente pro-europeo.
Los diez países incorporados en mayo pasado a la Unión Europea sorprendieron con un grado de concurrencia a las urnas de apenas un 28%, más del 16% por debajo del promedio.
Unos 155 millones de personas participaron de los comicios, de un total de 350 millones de votantes empadronados en los 25 miembros de la federación.
Con estas elecciones se renuevan los 732 escaños que componen el Parlamento Europeo.
Tendencias y resultados
Forza Italia logró la mayoría de los votos pero retrocedió en relación a las elecciones de 2001.
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El corresponsal de la BBC en Bruselas Tim Franks dice que de los cuatro días que han durado los comicios europeos, se destaca el bajo nivel de participación y el golpe a muchos de los gobiernos nacionales.
Para muchos analistas, en algunos países los votantes castigaron al oficialismo por su participación en la invasión en Irak, como en el caso del Reino Unido e Italia.
También señalan al estancamiento económico, la alta tasa de desempleo y reformas sociales impopulares, como otros de los fenómenos que condicionaron la reacción de los votantes en países como Francia, Alemania y Polonia.
Éste es un resumen de los últimos resultados:
El oficialismo alemán, el Partido Social Demócrata (SPD), hizo su peor elección desde la Segunda Guerra Mundial. Resultados oficiales le adjudican el 21.5% de los votos, mientras que la Democracia Cristiana reúne el 44.5%.
El UMP, la agrupación del presidente francés, Jacques Chirac, logró un 16.6% de los votos y quedó en segundo lugar, detrás del Partido Socialista, que reunió el 28.9%.
En el Reino Unido, tanto laboristas como conservadores sufrieron un retroceso y no lograron en conjunto sumar ni la mitad de los votos. El partido de Tony Blair alcanzó el 22.3%, mientras que sus opositores reunieron el 27.4%. El Partido Independencia, que promueve la salida de la Unión Europea, logró un gran incremento en su adhesión, con el 17% de los sufragios.
El PSOE, que acaba de hacerse cargo del gobierno de España, fue uno de los pocos oficialistas que cosechó apoyo.
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En Polonia, el país con la mayor población de los miembros de la Unión Europea, los resultados parciales le adjudicaban el 9% de votos al oficialismo -de orientación hacia la izquierda-, mientras que la participación fue de sólo un 20%.
El primer ministro italiano Silvio Berlusconi sufrió un retroceso. Su coalición de centro derecha Forza Italia reunió el 21% de los votos, frente al 29.4% que había logrado en las elecciones generales 2001. Conservó, de todos modos, el primer lugar entre los partidos más votados.
En España, los socialistas del PSOE -que se hizo cargo del gobierno en abril pasado- ganó el 43.7% de los votos, mientras que los conservadores del PP reunieron el 40.8%, de acuerdo a datos provisionales.
En la República Checa, los resultados parciales le adjudican el 30% de los votos a los demócratas civiles, opositores a la integración a la Unión Europea. Los social demócratas, a cargo del gobierno, sólo alcanzaron el 8%.
Eslovaquia, con menos de 17% de concurrencia a las urnas, fue el país con el índice más bajo de participación en los comicios.