El hambre mata a una persona cada cuatro segundos.
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Para el momento en que usted termine de leer este párrafo, una persona habrá muerto de hambre.
Según las organizaciones no gubernamentales que se ocupan del tema, el hambre mata a una persona cada cuatro segundos y son por los menos 842 millones en todo el mundo los que la padecen.
A la falta de alimentos, se ha sumado ahora la violencia. En la región sudanesa de Darfur, por ejemplo, el hambre utilizada como arma de guerra mata a 350 personas por día.
El director del la agrupación Acción Contra el Hambre, Olivier Longué, dijo que cada año 6 millones de niños menores de cinco años se mueren de hambre por culpa de los gobiernos o de los grupos armados.
La fundación española Intervida dijo el viernes en Madrid que la cuarta parte de los niños menores de cinco años en las zonas pobres de Perú padece de desnutrición, y de ellos, uno de cada diez tiene anemia.
Biodiversidad contra el hambre
Promover la diversidad agrícola puede ayudar a combatir el hambre.
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La Agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, considera, por su parte, que proteger y promover la variedad de especies vegetales y animales ayudará a combatir el hambre.
La FAO asegura que en los últimos cien años ha desaparecido las tres cuartas partes de las especies agrícolas y que un poco menos de un cuarto de las especies animales desaparecieron o están en peligro de extinción.
Trigo, maíz, arroz y papa son casi las únicas fuentes de energía vegetal que se consumen en el mundo, mientras que otros alimentos ricos en carbohidratos han dejado de producirse, advierte la FAO.
Señalan que promover la diversidad también puede ayudar a mejorar la situación económica de las familias campesinas, pues la explotación de determinadas especies vegetales permite una mejor utilización de las tierras.