Las milicias actúan en la zona chiita de Irak.
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Se conocen como el Ejército Mehdi, sólo tienen unos pocos miles de militantes, pero pueden causar "turbulencia" en Irak, como lo demuestran las batallas callejeras en las zonas chiítas del país.
Estas milicias fueron creadas en el verano de 2003, luego de que el clérigo radical Moqtada al-Sadr pidiera en sus sermones por una nueva fuerza.
Entonces empezó el reclutamiento de jóvenes musulmanes en oficinas cercanas a las mezquitas, bajo el llamado a defender la fe chiita y su país, en un abierto desafío al control de armas que ejercen las fuerzas de la coalición.
Un año después de la invasión, el movimiento de Moqtada al-Sadr sigue reclutando nuevos miembros, esta vez entre aquellos chiitas que inicialmente saludaron la salida de Saddam Hussein, pero que ahora se siente insatisfechos con la situación.
La milicia resulta especialmente atractiva para "aquellos jóvenes y desesperados chiitas que viven en las zonas urbanas más pobres de Irak y que no han recibido ningún beneficio luego de la liberación", dijo a la BBC Toby Dodge, experto en Irak de la Universidad de Warwick, en Gran Bretaña.
El Ejército Mehdi toma su nombre de una figura mesiánica de la tradición chiita y es ferozmente leal a su fundador.
"No estoy muy seguro de cuál es el objetivo de la milicia o cuando vamos a combatir, pero voy a seguir las órdenes de al-Sadr". Así explicaba su posición el año pasado al Financial Times en Bagdad, Kathem Rissan, un hombre de 29 años.
Acceso a Armas
El potencial real de este grupo armado sólo se sintió en abril pasado, cuando estalló la confrontación violenta contra las fuerzas de la coalición. Sin embargo, muchos de los pistoleros que se vieron en las calles de Bagdad o Nayaf no eran necesariamente integrantes de las milicias, sino iraquíes ordinarios defendiendo sus vecindarios.
Las feroces confrontaciones sugieren que el Ejército Medhi tiene acceso a lanzagranadas, ametralladoras y rifles de asalto.
Las milicias profesan lealtad al clérigo Moqtada al-Sadr.
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Después de tres guerras casi sucesivas, Irak era un estado altamente militarizado.
Luego de la caída del régimen de Saddam Hussein, grupos de iraquíes tuvieron acceso a gran cantidad de armamento del ejército regular que se había desbandado.
Aunque algunos estimativos dicen que la milicia de al-Sadr puede tener unos 10 mil hombres, el profesor de la Universidad de Warwick cree que la cifra es mucho menor.
Sin embargo, según informa el corresponsal de la BBC Paul Wood, se cree que el clérigo radical tiene el apoyo del 15% de la comunidad chiita en Irak, o sea unos dos millones y medio de personas.
Dolor de cabeza
La tensión entre el Ejército Medhi y las fuerzas de la coalición empezó a escalar lentamente, hasta llegar a los choques violentos del pasado mes de abril.
Cuando la milicia estaba en proceso de formación, algunos de los voluntarios decían abiertamente que su misión los llevaría, en algún momento, a enfrentarse a las fuerzas de ocupación.
"Queriéndolo Dios, este ejército dará buena cuenta de los estadounidenses, los israelíes y los infieles", dijo al periódico Times el verano pasado, Mohammad Abbas, un voluntario de 27 años.
Al preguntársele sobre que clase de amenaza militar real constituye la milicia Mehdi, el profesor Dodge dice que las fuerzas de la coalición ya no dan abasto y no cuentan con buen servicio de inteligencia.
"Cualquier nuevo grupo es una amenaza más que no necesitan", puntualizó.