Muchos de los servicios básicos se encuentran en estado crítico.
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El vice primer ministro interino iraquí, Barham Saleh, instó a los países que han prometido ayuda financiera para la reconstrucción de Irak que entreguen el dinero lo antes posible.
Según él, ahí está la clave para destruir las causas del terrorismo y construir un futuro a largo plazo para el pueblo iraquí.
Saleh emitió sus comentarios ante representantes de más de 50 países y organizaciones reunidos en Tokio, Japón.
El año pasado, en una conferencia llevada a cabo en Madrid, España, diversos países donantes prometieron cerca de US$14.000 millones para Irak, además de US$20.000 millones que ya había ofrecido Estados Unidos.
Sin embargo, muy pocos de esos fondos se han otorgado debido a la situación de inseguridad que reina en el país.
El corresponsal de la BBC en Tokio dijo que la reconstrucción a gran escala no podrá comenzar hasta que Naciones Unidas y otras organizaciones de desarrollo consideren que es seguro enviar su personal a Irak.
Mientras tanto, en varias regiones del país árabe diversos servicios básicos como la electricidad y el alcantarillado prácticamente no existen o funcionan de forma errática, las carreteras siguen sin reparar y muchos edificios están en ruinas.
Promesas de Madrid
Según los compromisos adoptados en la Conferencia de Madrid para la Reconstrucción de Irak, celebrada en octubre de 2003, el mayor aporte, de US$20.000 millones, saldría de Estados Unidos.
Japón es otro de los grandes donantes, después de prometer US$3.500 millones en créditos, además de donaciones por US$1.500 millones.
Por su parte, Arabia Saudita y Kuwait prometieron US$1.000 millones cada uno.
La mayoría del dinero comprometido en la cumbre de Madrid conformaría un fondo que sería administrado por Naciones Unidas.