Graner (a la derecha) enfrenta siete acusaciones.
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Las fuerzas armadas de Estados Unidos prohibieron una serie de métodos para interrogar a prisioneros en Irak, tras el escándalo ocurrido en el centro de detención Abu Ghraib, en Bagdad.
El anuncio hecho desde el Pentágono, elimina métodos como privar del sueño o colocar a los prisioneros en "posiciones incómodas".
El ejército de EE.UU. ha estado sometido a una fuerte presión tras las revelaciones sobre abusos en la prisión de Abu Ghraib, cerca de Bagdad.
El viernes se informó que cuatro soldados enfrentarán pronto una corte marcial por acusaciones de malos tratos a detenidos iraquíes.
Hasta ahora, un número de técnicas incluyendo privar del sueño a los prisioneros, así como "posiciones incómodas", podían ser usadas si eran aprobadas por un comandante a cargo.
Rumsfeld defendió los métodos
A principios de esta semana el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, defendió los métodos, afirmando que habían recibido el visto bueno de abogados del Pentágono.
Pero ahora funcionarios de departamento de Defensa aseguran que las solicitudes para usar estos métodos serán rechazadas.
El cambio de política se produce en momentos en que se espera la comparecencia ante una corte del cabo de la policía militar, Charles A. Graner, el próximo jueves.
Se espera que sea acusado de cargos que incluyen crueldad y malos tratos a detenidos.
Los sargentos Ivan Frederick y Javal Davis también se presentarán ante una corte el mismo día, donde enfrentarán cinco acusaciones.
Otros siete soldados también han sido acusados por abusos, tres de ellos aún esperan si enfrentarán cargos.
Entre ellos se incluye la soldado Lynndie England, quien espera un hijo del cabo Graner.