Según datos de encuestadoras locales, la mayoría de la población está a favor de la unión de homosexuales.
|
España se convierte en el tercer país europeo, después de Holanda y Bélgica, donde será posible el matrimonio entre personas del mismo sexo. Para el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero se trata de equiparar los derechos de todos los ciudadanos.
Con la modificación del Código Civil decidida este viernes se igualan los derechos con los heterosexuales en ámbitos como la pensión, la herencia y la adopción. El Anteproyecto de Ley podría beneficiar a 4 millones de personas.
Según datos del pasado mes de junio recolectados por el Centro de Investigaciones Sociológicas, un 68% de la población cree que los homosexuales deben tener iguales derechos que los heterosexuales y un 66% aprueba el matrimonio homosexual.
Según el Gobierno se lograrán erradicar una parte de las discriminaciones que sufre el colectivo de homosexuales.
La vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo que no se pretende la confrontación con ningún sector social sino "poner fin a siglos de discriminación".
"En la medida en que eliminamos una discriminación secular que afecta a nuestros conciudadanos, es un día importante para todos los demás, porque juntos crecemos como sociedad", dijo De la Vega.
Adopción, la controversia
El derecho a la adopción de niños por parejas homosexuales ha sido uno de los puntos más controvertidos de la reforma legal.
Muchos integrantes de la comunidad homosexual se muestran más que satisfechos con este paso, que va más allá de las aspiraciones iniciales.
La reforma impulsada por el gobierno ha generado críticas en la oposición.
|
"No se puede entender una ley de matrimonio si no va acompañada de una ley de la adopción", dijo a BBC Mundo Carlos Miranda, secretario de COGAM, una organización de gays, transexuales y bisexuales de Madrid.
Según esta agrupación, no puede haber un segmento de la población al cual se le niegan algunos derechos, mientras que tiene las mismas obligaciones que el resto de los ciudadanos.
En cambio, desde la Iglesia se teme una erosión de lo valores fundamentales de la sociedad. "Creemos que no responde a la verdad del matrimonio y por lo tanto que no le hace justicia", dijo el arzobispo de Madrid, Antonio María Ruoco Varela.
Asimismo, las organizaciones de defensa de la familia y la oposición critican la refroma.
Según José María Michavila, del opositor Partido Popular, "por lo menos la mitad de la población" no apoya la medida y lamenta que el gobierno no haya "sido más dialogante".
No obstante, el PP proponía un día antes de la reforma al Código Civil uniones civiles para homosexuales, aunque sin derecho a la adopción.
Por su parte, el defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, plantea la posibilidad de una moratoria de dos años en la adopción, para permitir "que la sociedad conviva con las nuevas situaciones familiares, de manera que, cuando se produzcan las adopciones, los menores no sufran rechazos".
La reforma civil podría entrar en vigor en los primeros meses del 2005, tras su debate en el Parlamento.