"Asumo toda la responsabilidad" señaló el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, al iniciar su comparecencia ante el Senado por el escándalo de los maltratos a prisioneros iraquíes por parte de soldados estadounidenses.
"Asumo mi responsabilidad ante lo que ha sucedido y me siento muy mal por lo que pasó", dijo.
El funcionario calificó lo sucedido como "una catástrofe" y enumeró una serie de medidas para evitar más incidentes.
Además, el jefe del Pentágono anunció la creación de una comisión especial para investigar el abuso a prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib y agregó que se presentará nueva información sobre el tema.
"Todos los hechos que podrían ser de interés todavía no están a mano", enfatizó y admitió también su error en no haber reconocido la importancia del asunto y no haberlo puesto inmediatamente en conocimiento "del presidente y de los miembros del Congreso".
Unos pocos
Rumsfeld dijo que las fotografías sobre los malos tratos que se han difundido son "ofensivas e indignantes", pero indicó que estos "hechos terribles" fueron llevados a cabo por un "pequeño grupo de militares".
Rumsfeld comparece junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Richard Myers.
El futuro de Rumsfeld depende en buena medida de como evalúe la opinión pública su comparecencia.
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"Siento muchísimo que esto haya pasado", señaló Myers, quién dijo que las tropas se sentían muy avergonzadas por estos incidentes.
Rumsfeld está en el centro de la tormenta y varios legisladores demócratas, así como varios medios de comunicación, exigieron su renuncia.
Incluso algunos senadores republicanos, de su propio partido, expresaron su enojo por su forma de liderar el Pentágono y por no haber informado sobre estos incidentes antes de que se enteraran por los medios de comunicación.
Este viernes, además, Rumsfeld tuvo que enfrentar a un grupo de manifestantes que interrumpió su comparecencia en el Congreso para pedir su dimisión.
Miembro importante
El presidente George W. Bush, sin embargo, rechazó los pedidos de renuncia, aunque también puso en claro que no fue informado por el Pentágono sobre la dimensión del problema.
"Es un importante miembro del gabinete y seguirá en mi gabinete", dijo Bush el jueves, aunque a puertas cerradas se sabe que el mandatario regañó al funcionario por no haber previsto lo que se venía.
Además, en un intento por neutralizar las críticas, Bush también pidió disculpas, por primera vez desde que estalló la crisis de las fotos, por la "humillación" sufrida por los prisioneros
iraquíes.
De todas maneras, por ahora la Casa Blanca se ha cubierto las espaldas, y señaló que el presidente se enteró de las fotos a través de la prensa y de un informe clasificado del Pentágono sobre el problema.
Además de su comparecencia abierta, Rumsfeld también declarará a puertas cerradas ante la comisión de Servicios Armados del Senado y ante el pleno de la Cámara Alta.
Mal ejemplo
Según los analistas, es claro que Rumsfeld nunca aprobó semejante conducta en los soldados, pero su estrategia preparó el terreno, porque fue él quien justificó que no se utilizara la Convención de Ginebra, que protege los derechos de los prisioneros de guerra, en algunas ocasiones (como es el caso de Guantánamo).
Además, los organismos de derechos humanos señalaron que el secretario hizo caso omiso a sus advertencias sobre los abusos que se cometían.
Este viernes, sin ir más lejos, el Wall Street Journal publicó extractos de un informe confidencial del la Cruz Roja, donde se advierte de maltratos sistemáticos.
Por eso, el futuro del secretario depende sin duda de su comparecencia y los efectos que tengan sus palabras en los legisladores y en la opinión pública estadounidense.