Las fotos de los abusos deterioró aún más la relación de Estados Unidos con los países árabes.
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se disculpó por primera vez desde que estalló el escándalo por las fotos sobre supuesto maltrato a prisioneros iraquíes.
En una conferencia de prensa compartida con el rey Abdullah II de Jordania, el mandatario estadounidense dijo que había expresado su pesar al jefe de estado árabe por la humillación que debieron soportar los detenidos y sus familias.
"Le dije a su majestad tan claramente como pude que los responsables serán llevados ante la Justicia y que las acciones de esos tipos en Irak no representan los valores de los Estados Unidos de América", expresó Bush.
El presidente señaló también que "todos los estadounidenses, como es mi caso, quedamos disgustados con lo que hemos visto, y lo ocurrido nos ha revuelto el estómago".
Rumsfeld se queda
Sin embargo, Bush rechazó las sugerencias de que el ministro de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, deba renunciar o ser despedido a raíz de este escándalo.
"Rumsfeld ha servido bien a nuestra nación. Rumsfeld actuó como ministro en dos guerras y es una parte importante de mi equipo, y se quedará en mi gabinete", afirmó el presidente.
La publicación de las fotos sobre presuntos abusos cometidos contra prisioneros bajo custodia de Estados Unidos en Irak ha despertado una lluvia de críticas internacionales sobre la administración Bush, especialmente desde los países árabes.
Domald Rumsfeld deberá comparecer este viernes ante un comité del Congreso de su país que investiga el tema.
El ministro de Defensa señaló que al menos seis investigaciones fueron puestas en marcha desde que se conocieron las primeras acusaciones en enero pasado.
Por su parte, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por 365 votos contra 50 una declaración que califica como "deplorable" el abuso a los detenidos en Irak.