Las nuevas fotos del Washington Post son como leña al fuego en una creciente polémica en los Estados Unidos sobre los abusos de prisioneros iraquíes por parte de las fuerzas de la coalición.
"¿Es ésta la punta del iceberg?", "¿es realmente un caso aislado lo que pasó en las prisión de Abu Ghraib?", son las preguntas que renacen con las nuevas fotos.
Las primeras pruebas surgieron hace ya una semana y al principio la reacción -del gobierno y de la opinión pública- fue lenta.
Ahora, sin embargo, se ha convertido en todo un escándalo y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, está en medio de la tormenta.
"Los horrendos abusos por parte de los interrogadores estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib y otros complejos de las fuerzas militares en Irak y Afganistán se pueden rastrear, en parte, en las decisiones y las declaraciones públicas del secretario de Defensa Donald Rumsfeld", dice por ejemplo un editorial del Washington Post.
El diario, que publicó este jueves nuevas fotografías, critica duramente al funcionario por no admitir que también EE.UU. tiene la obligación de seguir en todos los casos la Convención de Ginebra.
Rumsfeld "retado" y "confirmado"
Incluso, fuentes cercanas al gobierno aseguraron que el presidente George W. Bush había amonestado al jefe del Pentágono por la forma en que manejó el asunto, aunque frente a las cámaras el mandatario expresó su apoyo al
funcionario.
Los legisladores advierten que el viernes van a "acribillar" a Rumsfeld con preguntas.
|
Este jueves, el portavoz de la Casa Blanca manifestó nuevamente el respaldo a Rumsfeld.
Sea como sea, el hecho de que la Casa Blanca filtrara el "enojo" de Bush por cómo se enteró de las fotos es una prueba de la preocupación del gobierno sobre los efectos que este escándalo puede tener, sobre todo en un año electoral, cuando el mandatario se juega su reelección.
Sumando al "regaño" de su jefe, Rumsfeld deberá testificar este viernes frente a una comisión del Senado.
Los legisladores ya advirtieron públicamente que lo van a "acribillar" con preguntas.
Lo que más molesta a los senadores es el hecho de que no hayan sido informados cuando se iniciaron -en enero- las primeras investigaciones de abusos a prisioneros iraquíes.
La reacción de los legisladores refleja, en opinión de los analistas, el descontento en la opinión pública.
"Creo que hay un sentimiento de vergüenza e incredulidad", explicó a la BBC, Marco Vicenzino, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Washington.
Cabeza a cabeza
El escándalo de los abusos se une a los demás problemas que EE.UU. está enfrentando en Irak.
Pero, ¿tendrán las fotos un efecto directo en contra de Bush en las campaña electoral?
Todos coinciden en que es muy pronto para saber si en noviembre, cuando son las elecciones, la percepción cambie.
"Definitivamente la gente estará ahora mucho más crítica del papel que juegan nuestros soldados en Irak, pero faltan bastantes meses para los comicios", señaló Susan Taylor Martin, columnista del St. Peterburg Times.
"La gente no está apuntando hacia Bush, sino hacia Rumsfeld, por lo que es poco probable que tenga un efecto a largo plazo", explicó Vicenzino.
"Aunque, claro, todo dependerá si son casos aislados o se comprueba que los abusos fueron una 'política', algo sistemático", agregó el analista.
Por ahora, el candidato presidencial del Partido Demócrata no perdió la oportunidad para criticar a Bush por su reacción.
"El horroroso abuso a los prisioneros iraquíes, que el mundo ha visto, es absolutamente inaceptable e inexcusable, y la respuesta de la administración y ciertamente (la respuesta) del Pentágono, ha sido lenta e inapropiada", indicó John Kerry, luego de las entrevistas que Bush dio a dos cadenas de televisión árabe.
Pero, por lo que reflejan las encuestas, el candidato demócrata no ha logrado mucha ventaja con los problemas que enfrenta Bush.
En un sondeo de Gallup, publicado este jueves, Kerry obtiene un 47% de aprobación, exactamente lo mismo que obtiene el Presidente.