Bush intenta limar asperezas tras el escándalo de los prisioneros.
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, denunció el maltrato de prisioneros iraquíes por parte de las fuerzas de su país como un hecho "abominable".
En una entrevista con un canal de televisión árabe, el mandatario insistió en que los abusos no son el comportamiento "típico" de los militares estadounidenses, y aseguró que los culpables serán castigados.
Bush ofreció entrevistas a dos canales de televisión árabes como parte de sus esfuerzos por neutralizar las protestas
tras el escándalo por el maltrato de prisioneros iraquíes.
Varios medios de comunicación han transmitido fotos de la humillación de prisioneros desnudos en la cárcel de Abu Ghraib en las afueras de Bagdad.
El mandatario habló a la red televisiva al-Hurra, que es financiada por Estados Unidos, y a la cadena árabe al-Arabiya, con sede en Dubai.
Al parecer no se pactó una entrevista con la cadena de televisión árabe al-Jazeera, frecuentemente señalada por Washington como sesgada en contra de Estados Unidos.
Bush garantiza
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CONCLUSIONES DEL INFORME TAGUBA
Los detenidos fueron amenazados con pistolas cargadas
Los presos fueron golpeados y abusados sexualmente
Los prisioneros fueron fotografiados en distintas posiciones sexuales
Se utilizaron perros para amedrentar a los presos
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Por su parte la asesora nacional de seguridad de Estados Unidos, Condoleezza Rice, señaló que Bush garantizó personalmente que los soldados responsables de los abusos en Abu Ghraib serán debidamente sancionados.
"El presidente ha informado al secretario de Defensa que espera que se sancionen a las personas responsables y que también quiere ser informado si el problema es algo sistémico", dijo Rice.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, trató de poner paños fríos al asunto y condenó el martes el
abuso como "totalmente inaceptable y contrario a los valores de Estados Unidos".
Promesa del Pentágono
Asimismo prometió que el Pentágono tomará todas las medidas necesarias para llevar a los responsables ante la justicia.
"Estamos tomando y continuaremos tomando las medidas que sean necesarias para depurar las responsabilidades de quienes puedan haber violado el código de la conducta militar y traicionado la confianza que ha depositado en ellos el pueblo estadounidense", dijo Rumsfeld en rueda de prensa.
El secretario agregó que las acusaciones eran "profundamente perturbadoras".
Sin embargo algunos temen que los abusos sean más comunes de lo que han señalado las autoridades estadounidenses.
Un alto mando del ejército señaló que se llevan a cabo investigaciones de 25 muertes y 10 casos de abuso de personas detenidas en Irak o Afganistán desde diciembre de 2002.
El escándalo se agudizó tras conocerse que un informe sobre los maltratos en Abu Ghraib concluido en marzo todavía no había sido leído por Rumsfeld.