El mayor general estadounidense Geoffrey Miller, nuevo encargado de las cárceles militares en Irak, pidió disculpas por el abuso de prisioneros iraquíes por parte de soldados de EE.UU. en la cárcel de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad.
Cientos de iraquíes protestaron en las afueras de la prisión en que se cometieron los abusos.
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Miller afirmó que deseaba pedir perdón personalmente al pueblo de Irak, por lo que definió como "actos no autorizados e ilegales de un pequeño grupo de jefes y soldados".
Su comunicado se dio a conocer cuando cientos de iraquíes se reunían para protestar frente a la prisión en la que soldados de Estados Unidos fueron fotografiados humillando y amenazando a los detenidos.
Según indicó, algunas técnicas de interrogación se eliminarán y otras se suavizarán como resultado del escándalo provocado por las fotografías.
La privación del sueño sólo podrá ser utilizada con autorización de oficiales superiores y quedará prohibido cubrirle la cabeza a los prisioneros, informó Miller.
El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional valoró los cambios, pero dijo que "no son suficientes ni oportunos".
Esperando a Bush
El general Miller, quien previamente estuvo a cargo del centro de detención militar estadounidense para sospechosos de terrorismo en Guantánamo, Cuba, prometió que intentará recuperar la confianza de los iraquíes.
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Yo garantizo que esto no sucederá de nuevo
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"Yo garantizo que esto no sucederá de nuevo", aseguró.
Miller también prometió reducir a la mitad el número de prisioneros de Abu Ghraib, que en la actualidad llega a 3.800.
Sus declaraciones se producen horas antes de las entrevistas que el presidente de EE.UU., George W. Bush, ofrecerá a canales de televisión satelital que transmiten en árabe para intentar calmar la creciente rabia que los abusos están causando en todo el mundo y en Medio Oriente en particular.
Bush hablará durante 10 minutos con la red al-Hurra, financiada por Estados Unidos, y con la cadena al-Arabiya, con sede en Dubai.
Según el corresponsal de la BBC en Washington, el mandatario dejará claro que los soldados culpables y sus comandantes tendrán que enfrentarse a la justicia.