Mientras crece la polémica dentro de Estados Unidos por el maltrato de prisioneros iraquíes en manos de soldados estadounidenses, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, trató de poner paños fríos al asunto y condenó el martes el
abuso como "totalmente inaceptable y contrario a los valores de Estados Unidos".
 |
Estamos tomando y continuaremos tomando las medidas que sean necesarias para depurar las responsabilidades de quienes puedan haber violado el código de la conducta militar
|
Asimismo prometió que el Pentágono tomará todas las medidas necesarias para llevar a los responsables ante la justicia.
"Estamos tomando y continuaremos tomando las medidas que sean necesarias para depurar las responsabilidades de quienes puedan haber violado el código de la conducta militar y traicionado la confianza que ha depositado en ellos el pueblo estadounidense", dijo Rumsfeld en rueda de prensa.
El secretario agregó que las acusaciones eran "profundamente perturbadoras".
Reacción retardada
La semana pasada salieron a luz esas imágenes, pero la opinión pública en los EE.UU. tardó en reaccionar.
Sin embargo, ahora la polémica está al rojo vivo e incluso una comisión del Senado decidió llevar a cabo el miércoles una sesión a puertas cerradas para investigar lo que pasó en la prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad.
El demócrata Edward Kennedy teme que esto sea el principio y no el final.
|
Edward Kennedy, senador demócrata (en la oposición), señaló que le preocupaba que las acusaciones divulgadas hasta el presente sean "el comienzo, y no el fin" de los casos de abuso por parte de los militares.
Pero las criticas no sólo vinieron de la oposición. "La comisión interrogará a los testigos para determinar si los profesionales de inteligencia tuvieron algo que ver con lo que yo creo que es una conducta absolutamente inaceptable por parte de estadounidenses", explicó el senador
republicano Pat Roberts, presidente de la comisión de inteligencia del Senado.
Otro republicano, John Warner anunció a su vez que la comisión de servicios armados del Senado realizará una audiencia pública "en la primera oportunidad" para investigar el tratamiento de prisioneros.
"Este es el problema de ruptura de disciplina más grave que he visto jamás", señaló.
El error de Rumsfeld
Otro senador republicano, John McCain, expresó su descontento y dijo que fue un serio error no informarle al Congreso acerca de las acusaciones apenas se conocieron.
 |
Estamos extremadamente decepcionados de que alguien pueda maltratar a detenidos de la manera que lo han hecho en Irak
|
Según McCain, Rumsfeld había incurrido en un incumplimiento de su función por no haber informado a los legisladores.
"Desafortunadamente, el Congreso, en general, y la comisión de servicios armados del Senado en particular, han estado, hasta esta mañana, totalmente desinformados", sostuvo.
Rumsfeld, rechazó las críticas y dijo que el Pentágono estaba trabajando contrarreloj para descubrir lo que pasó.
"Esas cosas son complicadas, llevan algún tiempo", explicó.
Sólo un puñado
Por su parte, el general George Casey, subjefe del ejército, prometió que los culpables recibirán un castigo apropiado.
"Estamos extremadamente decepcionados de que alguien pueda maltratar a detenidos de la manera que lo han hecho en Irak", dijo Casey.
"Lo que se ve en esas fotos no es un reflejo de nuestro entrenamiento ni de nuestros valores. Es una ruptura completa de la disciplina", enfatizó.
Además de Rumsfeld y Casey, el Secretario de Estado, Colin Powell, expresó el martes su preocupación por el efecto que tendrán estas fotos.
"Estoy profundamente preocupado por esta imagen horrible que ha dado la vuelta al mundo. Pero a la vez deseo recordar al mundo que fue un puñado de soldados los que actuaron de manera ilícita e impropia", señaló el jefe de la diplomacia estadounidense en la ONU.