Karpinski aparece en esta fotografía de la visita de George W. Bush a la cárcel en 2003.
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La revista estadounidense "The New Yorker" afirma haber obtenido copia de un informe del Ejército de Estados Unidos donde se documenta el maltrato a los prisioneros iraquíes.
Los detenidos "fueron sometidos a abusos criminales, sádicos, descarados y generalizados" en la cárcel de Abu Ghraib, en Bagdad, señala la publicación, citando el memorandum interno.
Según la revista, el informe de 53 páginas fue realizado en febrero pasado y con la autorización del general Ricardo Sánchez, comandante de las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos en Irak.
El artículo cita abusos sexuales y golpizas y afirma que el informe militar incluye declaraciones de testigos y evidencia fotográfica.
Un portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, declinó hacer comentarios sobre la denuncia, pero dijo que "nosotros tomamos seriamente todos los informes sobre abuso de los detenidos y todas las acusaciones son investigadas a fondo".
Las noticias sobre el informe llegan días después de que fotografías mostrando el presunto abuso de prisioneros iraquíes por parte de soldados estadounidenses dieran la vuelta el mundo.
"Asqueada"
Varios familiares de los prisioneros han llegado a la prisión de Abu Ghraib tras la publicación de las imágenes.
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La general de reserva Janis Karpinski, quien estuvo al frente de la brigada que manejaba la prisión donde se cometieron los abusos denunciados, dijo que estaba enterada de la situación y que está "asqueada" con las fotografías.
Karpinski fue suspendida en enero pasado y está sujeta a una investigación ordenada por el general Sánchez.
En una entrevista con el diario New York Times, la general dice que la prisión de Abu Ghraib estaba bajo el control de efectivos de inteligencia militar que pudieron haber promovido los abusos.
Según Karpinski, los agentes entraban y salían de las celdas "las 24 horas del día".
El diario cita a Karpinski diciendo que comandantes militares están intentando atribuirle la responsabilidad a ella y a otros reservistas para salvar a agentes de inteligencia que aún se encuentran trabajando.
"Somos desechables", dice Karpinski en la entrevista.
"¿Por qué querrían que la gente activa asuma la culpa?"
El portavoz de la Reserva Nacional del Ejército, Al Schilf, dijo -sobre las investigaciones en curso- que "queremos llegar al fondo de este asunto y, si resultan probadas las acusaciones, todos los responsables tendrán que rendir cuentas, desde el de menor rango hasta el más alto".
Según fuentes militares, seis de los soldados involucrados podrían ser sometidos a una corte marcial y ser condenados a penas de prisión.