¿Se trata de un paso adelante o de un paso atrás para los infantes de marina estadounidenses en Faluya?
Residentes de Faluya celebran el aparente cese de las hostilidades.
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Aparentemente, algunas unidades se están retirando.
La tarea de garantizar la seguridad de la ciudad recaerá en una nueva unidad iraquí, encabezada por uno de los generales de Saddam Hussein que estará a las órdenes del comandante de los infantes de marina.
Este acuerdo parece provisional y presenta tantos interrogantes como los que responde.
Preguntas
¿Tiene la nueva unidad iraquí la responsabilidad de desarmar a los combatientes sunitas en la ciudad?
Ésa era, después de todo, la principal misión de los infantes de marina.
¿De dónde salió esta fuerza en ciernes, integrada aparentemente por soldados del ejército iraquí anterior?
¿Podría este ejemplo local de utilizar a ex militares de Hussein para operaciones de seguridad sentar precedentes que luego se repitan en otras partes?
Todavía es temprano para responder a la mayoría de estas preguntas.
Pero si el acuerdo de Faluya funciona, podría tener importantes repercusiones.
Negociación
Por primera vez los estadounidenses han negociado, aunque no haya sido directamente, con insurgentes sunitas.
El mayor general Jassim Mohammed Saleh dirigirá la nueva fuerza iraquí en Faluya.
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El resultado ha sido una solución potencial iraquí a un problema que amenazaba con ir mucho más allá de las polvorientas calles de Faluya.
Las amenazas de los comandantes estadounidenses de entrar a la ciudad para poner fin a la insurgencia han disminuido.
Y el motivo es claro. Un gran número de civiles han muerto en Faluya.
La continuación de los combates no sólo habría posibilitado la pérdida de más vidas, sino también, potencialmente, la propagación de una insurgencia similar a otras ciudades.
Límites
Faluya ha demostrado claramente los límites de la aplicación de la fuerza militar en Irak.
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Este acuerdo podría ser una forma honorable de evitar una catástrofe potencial
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Pero no se tiene idea de cómo se van a garantizar los objetivos estadounidenses de seguridad en Faluya.
Este acuerdo podría ser una forma honorable de evitar una catástrofe potencial.
Por ahora, lo menos que se puede decir es que se trata de un acuerdo tambaleante.