Cientos de pobladores de Faluya celebraron la salida de las tropas estadounidenses.
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Las fuerzas de seguridad iraquíes se despliegan en Faluya a medida que las tropas de Estados Unidos comenzaron su retirada de la ciudad.
La televisión árabe mostró columnas militares, algunas portando banderas iraquíes, tomando posiciones en el sudeste de la ciudad.
Unos 1.000 soldados pertenecientes al ex Ejército de Irak comenzaron así el reemplazo de los infantes de marina estadounidenses, que por más de tres semanas estuvieron intentando eliminar la resistencia armada en Faluya.
Un general perteneciente a la disuelta Guardia Republicana de Saddam Hussein, Jasim Mohamed Saleh, está al frente de las fuerzas iraquíes en la ciudad.
Saleh tendrá a su cargo el mantenimiento del orden en Faluya y estará bajo el comando de las fuerzas de ocupación estadounidenses, que mantendrán igualmente cierto número de efectivos en la zona.
Retirada sin gloria
Un corresponsal de la BBC que se encuentra en Faluya dijo que los habitantes de la ciudad ven la retirada como una victoria sobre las fuerzas lideradas por Estados Unidos.
Mientras se estaba efectuando el repliegue de los infantes de marina, un nuevo atentado provocó la muerte de dos soldados estadounidenses.
El portavoz militar, brigadier general Mark Kimmitt, informó que las muertes se produjeron a causa de una bomba ubicada a la orilla de un camino vecino a la base de Estados Unidos en las afueras de Faluya.
Los jefes militares de la coalición liderada por Estados Unidos esperan que la fuerza iraquí tenga más éxito en acabar con la insurgencia.
El comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general John Abizaid, afirmó que "el acuerdo es una oportunidad más que un trato".
Faluya tiene una población de 300 mil habitantes y está situada a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad.