"Decenas de miles se han desplazado a Bagdad o a las afueras de Faluya"
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El ejército estadounidense comenzó a retirarse de la ciudad iraquí de Faluya tras un mes de sangrientos combates con insurgentes iraquíes.
Los habitantes de Faluya, a 50 kilómetros de Bagdad, quedaron atrapados entre el fuego de los insurgentes y las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos.
La BBC se comunicó con un residente de la localidad de mayoría sunita, el doctor Sabah Mounir Alani, quien vive en las inmediaciones del área industrial ubicada en el sur de la ciudad.
La situación es desesperante. Estamos viviendo en condiciones muy duras. Las líneas telefónicas no funcionan en la mayor parte de la ciudad, y también el suministro eléctrico se ha interrumpido.
Es imposible determinar el número de muertos y heridos porque el hospital de la ciudad no está trabajando y se encuentra aislado.
El hospital está en la otra ribera del río Éufrates y el puente que lo une con Faluya está cerrado.
Se han montado hospitales ambulantes en mezquitas y clínicas en el centro de la ciudad. Algunos doctores están atendiendo a los heridos en sus propios hogares.
Como no salgo de mi casa desconozco si mis vecinos permanecen en sus hogares o qué suerte han corrido. Algunas casas han sufrido graves daños durante los ataques y no sabemos si hay personas atrapadas entre los escombros.
Muchas familias han enterrado a sus muertos en los jardines a la espera de que termine la crisis para trasladarlos a cementerios.
Decenas de miles de personas se han desplazado a Bagdad o a las afueras de Faluya y a zonas rurales, así como también a la ciudad de Ramadi.
Otros están viviendo en campamentos de refugiados que son peores que los campamentos palestinos, porque esas personas no cuentan con ningún servicio.
La situación con los alimentos es desesperante. Desde que empezó el asedio de Faluya muchas familias han sobrevivido con comida enlatada o pan y aroz que tenían almacenado.