El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, rechazó de manera tajante las acusaciones de presuntos fraude y corrupción dentro del programa de la ONU, "Petróleo por Alimentos" que controlaba las ventas de petróleo de Saddam Hussein en Irak.
En conferencia de prensa en Nueva York, Annan calificó de intolerables algunos informes estadounidenses y británicos, que señalan que funcionarios de la ONU están vinculados con el contrabando de petróleo iraquí a través de Turquía, para evadir sanciones.
Annan aseguró que "no había forma de que ONU pudiera haber detenido ese contrabando", sin embargo sugirió que Estados Unidos y Gran Bretaña si podrían haberlo hecho.
"No teníamos el mandato de detener el contrabando de petróleo, había una fuerza marítima que se suponía debía hacerlo. Ellos (los iraquíes) conducían camiones hacia el norte de Irak, en dirección a Turquía. Estados Unidos y Gran Bretaña tenían aviones en el aire. Nosotros no estábamos ahí. ¿Porque es que ahora todos esto es culpa de la ONU?", preguntó Annan.
El funcionario también negó tener un conflicto de intereses relacionado con su hijo, Kojo, quien trabajó en una firma con base en Suiza monitoreando las importaciones iraquíes.
El secretario general de la ONU, inició una investigación independiente del programa de "Petróleo por Alimentos" en Irak, el cual también esta siendo investigado por la Oficina General de Contabilidad, una dependencia del Congreso de Estados Unidos.