Los dirigentes del Partido Comunista de China analizarán este jueves formas de prevenir la corrupción en medio de temores de que este problema podría amenazar la estabilidad política del país más poblado del mundo.
Los 198 integrantes del Comité Central del partido buscan nuevos mecanismos de prestación de cuentas para fomentar la transparencia, pero de antemano descartan reformas políticas democráticas.
El presidente de China y jefe del Partido Comunista, Hu Jingtao, señaló el miércoles que su país corre el riesgo de entrar en un "callejón sin salida" si copia el modelo de los sistemas políticos occidentales.
Hu ascendió al poder en 2002 y quiere garantizar la legitimidad del partido con gestos que atiendan las preocupaciones del público como la corrupción.
"Ejercer el poder sin restricciones o supervisión seguramente resultará en un abuso del poder y corrupción", señaló el jefe del gobierno chino.
Pugna de poder
La reunión de cuatro días de la jefatura del partido se celebra en Pekín en medio de especulaciones en torno a una pugna de poder entre Hu y su antecesor, Jiang Zemin, quien al parecer ha sido presionado para que abandone la jefatura de las fuerzas armadas.
La renuncia de Zemin a la presidencia de la Comisión Militar Central permitiría que Hu consolide su posición como el principal dirigente de China.
Ambos líderes mantienen discrepancias en cuestiones como la necesidad de desacelerar el supercalentamiento de la economía, pero coinciden en el deseo de mantener al Partido Comunista al frente del poder político en China.