Varias islas del Caribe están evaluando la situación tras el paso del huracán Iván.
Se trata de la peor tormenta que ha golpeado la región en 14 años. Hasta ahora ha provocado la muerte de al menos 23 personas.
El servicio caribeño de la BBC le pidió sus testimonios a las personas afectadas por la tormenta:
A pesar de que estamos a 700 millas ya comenzamos a sentir los efectos de Iván con lluvias torrenciales seguidas por fuertes vientos. No sentiremos el impacto directamente pero deberíamos sentir los efectos de la cola del huracán. Será una larga noche.
Michael O Kelly, Santo Domingo, República Dominicana
Estamos desconsolados por lo que le sucedió a nuestros vecinos en Granada. Es difícil imaginarse lo que estaba pasando cuando aquí todo estaba en relativa calma. Damos nuestro apoyo a todos en Granada durante lo que seguramente será un largo período de recuperación.
David Coopet, Chaguaramas, Trinidad y Tobago.
Al suspirar de alivio, nosotros en Barbados deberíamos rezar por nuestros vecinos en Granada. Iván los hizo retroceder 50 años. Nosotros no podemos verdaderamente entender el nivel de destrucción porque no hemos sido golpeados directamente en casi 50 años. Yo rezo por que nunca lo sepamos.
Anthony Blackman, Bridgetown, Barbados
La amenaza de Iván para nosotros ya pasó. Nuestros esfuerzos están ahora dirigidos a ayudar a nuestros vecinos en Granada, San Vicente y nuestro Tobago. Esta experiencia ha servido para resaltar lo poco preparados que estamos todos... Hace falta un órgano central para que asuma el control ¿Qué podemos hacer todos para ayudar?
Pradeep Latchman, Puerto España, Trinidad.
La lluvia y los vientos han sido continuos durante horas. Las líneas telefónicas siguen trabajando pero no tenemos electricidad. Antes del atardecer ya había daños e inundaciones.
Hermes, Isla de Margarita, Venezuela
En esta zona donde vivo en Carenage, hasta donde puedo ver todos las casas perdieron sus techos, incluyendo la mía. Todo pasó tan rápidamente que lo único que podíamos hacer era quedarnos donde estábamos y cubrirnos. Cuando el viento se llevó mi techo me fui al sótano con mi hija de 5 años. Nos quedamos allí por más de dos horas mientras el viento seguía y los techos bajaban por la colina estrellándose contra nuestra casa. Logramos salir y refugiarnos en el edificio de Cable&Wireless, mi lugar de trabajo, donde estoy a salvo
Ernest George, St George, Granada