En toda Ruanda se llevan a cabo ceremonias de conmemoración.
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Ruanda conmemora hoy el décimo aniversario del inicio del genocidio que acabó con las vidas de 800.000 personas, en su mayoría de origen étnico tutsi, a manos de extremistas hutus.
El acto principal se realizará en la capital, Kigali, donde se inaugurará el Memorial Nacional del Genocidio de Gisozi, donde reposarán los restos de más de 200.000 personas en tumbas colectivas.
El memorial también contará con una exposición permanente sobre la historia ruandesa y un jardín para la reflexión.
También se exhibirán fotografías de los más de 300.000 niños que se calcula murieron durante los 100 días que duró la matanza.
En los actos conmemorativos no estará el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ni los mandatarios de países occidentales, salvo por el primer ministro de Bélgica, Guy Verhofstadt.
Varias poblaciones en Ruanda llevarán a cabo sus propias ceremonias y entierros.
Responsabilidad
El embajador de Ruanda en Kenia, Seth Kamanzi, instó a los gobiernos a entregar a los fugitivos sospechosos de participar en el genocidio al Tribunal Penal Internacional para Ruanda.
"Nunca habrá reconciliación si no prevalece la justicia", dijo Kamanzi en una conferencia de prensa en Nairobi.
Al menos 15 personas acusadas de planear y organizar el genocidio continúan en libertad.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha sido el blanco de fuertes críticas por no haber actuado durante el genocidio y por la ausencia de mandatarios en las ceremonias conmemorativas.
El ex comandante de la antigua Misión de Asistencia de la ONU a Ruanda (UNAMIR), Romeo Dallaire, dijo que "el genocidio, brutal y continuado, ocurrió ante la indiferencia de la comunidad internacional y los ruandeses no deben dejar que ésta olvide nunca su responsabilidad penal".
Los actos conmemorativos incluyen una Jornada de Reflexión Nacional en el estadio de Kigali, donde los asistentes observarán tres minutos de silencio por las víctimas.
Matanza
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1994: EL GENOCIDIO
6 de abril: asesinato del presidente Habyarimana
Abril - julio: exterminio de 800.000 tutsis y hutus moderados
Julio: los rebeldes tutsis toman la capital, Kigali
Julio: dos millones de hutus huyen a Zaire (hoy R.D.Congo)
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Todo comenzó el 6 de abril de 1994, tras el derribo de un avión en el que viajaba el entonces presidente de Ruanda, Juvenal Habyarimana, de la tribu hutu.
Sus seguidores culparon a los tutsis, y lanzaron una campaña de matanza sistemática que se extendió durante 100 días, ante los ojos de la comunidad internacional.
El avión que transportaba al presidente Habyarimana tenía previsto aterrizar en la capital ruandesa, Kigali, cuando uno o dos misiles tierra-aire lo destruyeron.
El atentado sirvió como señal para los extremistas hutus, seguidores del presidente asesinado, para comenzar el exterminio sistemático de la minoría étnica tutsi y de los hutus moderados opuestos al gobierno.
En su momento, las potencias occidentales, en particular Estados Unidos y el Reino Unido, creyeron que se trataba de una guerra tribal, y se negaron a reforzar una pequeña fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas que no pudo hacer nada para contener la matanza.