Los opositores a la ley afirman que es el primer paso para darle al feto derechos separados.
|
El Senado de Estados Unidos aprobó por mayoría abrumadora la legislación que convierte en un delito separado cualquier daño que sufra el feto durante un ataque a una mujer embarazada.
Los opositores denunciaron que la medida es un intento de socavar la legalidad del aborto.
La nueva legislación tiene el apoyo del presidente George W. Bush, quien la ratificará convirtiéndola en ley, sin embargo no cuenta con el respaldo de su opositor demócrata, John Kerry.
Se cree que el tema será un asunto profundamente divisorio durante la elección presidencial.
Los promotores de la propuesta afirmaron que su único objetivo es establecer en el derecho criminal que un feto herido durante un ataque, es tan víctima como la madre embarazada.
Los opositores, por su parte, señalaron que ellos no tienen objeciones en incrementar las penas por ataques a las mujeres gestantes.
La administración Bush ha sido franca opositora del aborto.
|
Sin embargo, la definición que la ahora nueva legislación da del feto: "un miembro de la especie homo sapiens en cualquier etapa de desarrollo quien es transportado en el útero", ha impactado negativamente a los opositores.
Tema electoral
La senadora demócrata Diane Feinstein dijo que era el primer golpe contra todo aborto en Estados Unidos.
Aunque la economía y la seguridad nacional serán temas centrales en las elecciones presidenciales, los asuntos denominados culturales, como éste y el de los matrimonios del mismo sexo, serán de tremenda importancia.
En estos temas, los republicanos creen que ellos y no los demócratas, representan la mayoría del pensamiento estadounidense.