Más de un millón de personas abandonaron sus hogares en Darfur.
|
Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) revela que existe temor de un brote de enfermedades severas en los campamentos de refugiados, donde miles de personas han sido desplazadas por la violencia en la región occidental de Darfur.
Anne Wood, representante de la ONU en Darfur, señaló a la BBC que se ha reportado un incremento en los casos de malaria, diarrea y enfermedades respiratorias.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unos 150 casos de Hepatitis E se han registrado en la región, donde un millón de personas han sido desplazadas por los ataques de milicias, contra la población que no es musulmana.
La ONU señala que la situación humanitaria es precaria y se incrementó con la llegada de las lluvias y ante las inadecuadas condiciones sanitarias en los campamentos.
La organización Médicos sin Fronteras confirmó los resultados de la OMS señalando que los porcentajes superiores al 20% muestran allí una "seria crisis" de salud.
Llamado internacional
La ONU advirtió también que los ataques contra civiles siguen a la orden del día pese al compromiso del gobierno de Jartum de desarmar a las milicias progubernamentales, señaladas por la organización como responsables de gran parte de la violencia.
Un informe hecho por una investigadora de la ONU, difundido este sábado, reveló que el gobierno de Sudán es responsable por el asesinato de miles de personas en la región de Darfur.
El documento fue elaborado por la abogada pakistaní de derechos humanos, Asma Jahangir, por encargo de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
La abogada sostiene que la participación del gobierno en el asesinato de miles de personas "está más allá de toda duda".
Los funcionarios del gobierno sudanés anunciaron, la semana pasada, que habían puesto en marcha un plan de 30 días para terminar con la violencia.