El pueblo español votó para aplacar a los terroristas en las elecciones generales del pasado domingo. Esta es la opinión del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Dennis Hastert, que es compartida por algunos columnistas en este país.
"España es una nación que sucumbió a las amenazas del terrorismo", señaló Dennis Hastert.
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"Es una nación que sucumbió a las amenazas del terrorismo, y cambió su gobierno", señaló este legislador a periodistas en el Congreso.
Este comentario refleja en cierto sentido la sorpresa que causó la victoria del PSOE y la inquietud de que EE.UU. haya perdido un aliado, aunque ningún funcionario haya hecho comentarios oficiales en este sentido.
Además, para los republicanos (el partido del presidente George W. Bush) es difícil aceptar que precisamente esta alianza -y el apoyo de José María Aznar a la guerra cuando la mayoría de la población la rechazó- fue una de las causas que ocasionó la caída del Partido Popular.
Furia
A la administración Bush también le preocupa la posible retirada de las tropas españolas en Irak e incluso Paul Wolfowitz, el "número dos" del Pentágono señaló que una retirada "enviaría un mensaje terrible a los terroristas".
Para Maribel, una secretaria española que vive en Washington desde hace muchos años, esta manera de interpretar lo que pasó el domingo en su país es inconcebible.
"No se cómo se atreven a decir que España se rindió al terrorismo. Mi madre lo dijo bien claro: José María Aznar nos trajo la guerra al patio de la casa por su afán de aparecer en la foto con Bush", señaló enfadada.
Esta interpretación de que las elecciones en España fueron una "victoria para los terroristas", enfurece de igual manera a otros españoles que viven en este país, y para quienes la derrota se debió a cómo actuó el
gobierno del Partido Popular tras los atentados del 11 de marzo en Madrid.
Protesta pública
Por eso, para estos españoles, fue un alivio cuando este miércoles el subsecretario de Estado Richard Armitage dejo de usar el argumento de los terroristas y señaló que el partido de José María Aznar fue derrotado, en
parte, por haber culpado inicialmente a la ETA por los atentados y por "no
hacer pública la información disponible".
"Fue una protesta del público (español) por la forma en que fue manejado el acontecimiento terrorista por el gobierno de España", señaló en una entrevista a una radio local.
"Aznar nos trajo la guerra al patio de la casa por su afán de aparecer en la foto con Bush".
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Pese a las declaraciones de este funcionario, no se puede negar que la Casa Blanca está preocupada por el efecto en otros aliados que pueden causar el cambio de actitud del gobierno español y la posible retirada de sus tropas.
Aunque de momento, la Administración Bush parece más bien interesada en enfriar la tensión con el nuevo gobierno español y por eso Washington se ha limitado ha pedir "unidad" a sus aliados en Irak.
Incluso, la Casa Blanca comenzó a analizar el texto para una nueva resolución de la ONU, que pueda calmar la inquietud de países como España y otros aliados a fin de que accedan quedarse en Irak.