"Las fuerzas internacionales deben quedarse junto a los
iraquíes", dijo este miércoles el presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, en alusión al anuncio del nuevo gobierno español sobre el eventual retiro de sus tropas en Irak.
"Es esencial que nos quedemos al lado del pueblo iraquí mientras éste emprende el proceso que lo llevará a un gobierno independiente", enfatizó Bush en la Casa Blanca, tras una reunión con el primer ministro de Holanda, Jan Peter Balkenende.
El presidente Bush pidió a los aliados a mantenerse juntos en la lucha contra el terrorismo.
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En realidad el mandatario se refirió a todos aquellos países que estén
considerando retirar sus tropas, ya que estaba respondiendo sobre la
situación de Holanda, donde al igual que España, la mayoría de la población apoya el retiro de los soldados holandeses que se encuentran en Irak.
"Deberían pedir su opinión a los ciudadanos iraquíes, que no quieren que las
tropas partan porque quieren ser libres", respondió Bush.
Asimismo, el mandatario enfatizó que "los terroristas son asesinos a sangre
fría. Lo que les interesa es matar y provocar miedo."
"Los terroristas no harán vacilar a Estados Unidos; trabajaremos con
nuestros aliados. Es esencial que el mundo libre esté fuerte, unido y
decidido", subrayó.
"Buena cara"
Lo cierto es que la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tras los atentados del 11 de marzo pasado en
Madrid, fue toda una sopresa para la administración Bush, cuyos asesores
opinaron que un atentado terrorista tendría un efecto contrario y fotalecería
la posición del partido gobernante.
Ante la pérdida de una aliado, la Casa Blanca trata de poner buena cara y
los funcionarios no han hecho ninguna crítica directa al presidente electo del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Incluso tras la advertencia de que España podría retirar sus tropas de Irak
si no hay un mandato expreso de las Naciones Unidas, no hubo una reacción
oficial de enfado.
Los funcionarios se dedicaron a comentar que la conversación entre Bush y el
nuevo presidente del gobierno español había sido muy cordial y se limitaron a decir que
Washington no está de acuerdo con la afirmación de Zapatero de que la guerra
contra Irak ha sido "un desastre".
Entretanto, el
primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende dijo a la televisión de su país: "No podemos dejar sola a una nación como Irak".
Balkenende añadió: "Debido al terror, no se puede decir que no" a los iraquíes.