El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) se convirtió esta semana en un inesperado protagonista de la contienda electoral del Partido Demócrata durante la votación primaria en el estado de Wisconsin.
En una zona de fuerte actividad industrial y gran oposición a los acuerdos comerciales de Estados Unidos con otros países, el NAFTA fue de hecho un factor de distinción entre los precandidatos demócratas.
El senador John Edwards presentó su oposición al acuerdo comercial entre EE.UU., México y Canadá como el tema central de su campaña en Wisconsin y su mayor diferencia con sus principales adversarios internos, el senador John Kerry y el ex gobernador Howard Dean, que apoyaron la firma del tratado.
"Va a ser crítico para mí como presidente proteger nuestros empleos, asegurando que tengamos una política comercial que funcione para todos", dijo Edwards horas antes de la votación en Wisconsin.
El senador de Carolina del Norte figuró segundo en la primaria demócrata del martes, que tuvo a Kerry como ganador. Pero la sopresa que dio Edwards al colocarse a pocos puntos de Kerry contra los sondeos previos que lo ubicaban bastante más atrás, parece deberse en parte a su oposición al NAFTA.
Apoyo de electores independientes
Las encuestas realizadas en Wisconsin durante la votación atribuyeron el gran crecimiento de Edwards en los días previos al apoyo que cosechó entre los votantes independientes.
Las mismas encuestas indicaron que la economía y la pérdida de empleos era la principal preocupación de los votantes. Cerca de tres cuartos dijo creer que Wisconsin perdió puestos de trabajo debido al comercio de EE.UU.con otros países -el mismo argumento manejado por Edwards.
Inmediatamente después de la votación, el senador admitió a la cadena CNN estar "sorprendido" por el apoyo que había logrado, insistió en su oposición al NAFTA y dijo querer seguir marcando las "grandes diferencias" que tiene con Kerry.
Minutos después, al saludar a sus seguidores en Wisconsin, Kerry sostuvo que "no hay área en el mundo donde los estadounidenses no puedan competir", pero se manifestó de acuerdo con establecer "reglas justas" para esa competencia.