Samir Al Sumadaie del Consejo de Gobierno iraquí durante un conferencia de prensa.
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El Consejo de Gobierno de Irak, nombrado por Estados Unidos, no logró cumplir el plazo del sábado para adoptar una Constitución interina que regirá el futuro del país.
Los integrantes del organismo tuvieron desacuerdos en torno a la ley islámica, el estatus de las zonas de población Kurda y sobre los derechos de la mujer.
Un vocero del Consejo dijo que se esperaba un acuerdo a primera hora del domingo.
La Constitución interina es el instrumento que regirá el futuro de Irak hasta que una asamblea democráticamente electa se aboque a la tarea de redactar un documento permanente.
La corresponsal de la BBC en Bagdad, Barbara Piett, dice que aún cuando ésta es sólo una Constitución temporal, adolece de la misma falta de legitimidad que ha rodeado al designado Consejo de Gobierno.
El desacuerdo sobre la Constitución interina es el problema más reciente que ha tenido que enfrentar Estados Unidos, en momentos en que se prepara para traspasar el poder a los iraquíes en apenas cuatro meses.
Divisiones profundas
No hay consenso sobre como distribuir el poder entre las diferentes etnias y facciones religiosas.
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El viernes en la noche, varios miembros chiítas que asistían a las sesiones del Consejo de Gobierno, abandonaron el lugar intempestivamente.
Se molestaron por los intentos de otros miembros de querer abordar temas que tienen que ver con el estatus personal y familiar de los iraquíes, lo que es materia de la ley islámica.
El conflicto ha dejado en claro la profundidad de las divisiones dentro del Consejo sobre el papel que debe jugar el islamismo en el nuevo Irak.
Otro de los temas clave tiene que ver con el poder del autodesignado gobierno kurdo en el norte del país.
Los kurdos quieren garantías de que podrán mantener, y hasta extender, lo que tienen ahora.
No quieren que una decisión como ésta se deje en manos de un gobierno con mayoría árabe.
Pero el clérigo chiíta con mayor influencia en Irak, el ayatolá Alí al-Sistani ha dicho que no debería permitirse a un organismo interino tomar decisiones importantes.
Funcionarios iraquíes y de la coalición dicen que probablemente la constitución interina será más bien vaga en su contenido -definirá los principios generales-, y dejará que los temas más fundamentales los decida un consejo democráticamente electo.