El demócrata John Kerry se perfila como el favorito para enfrentarse a Bush en las contiendas de noviembre.
|
El presidente George W. Bush se presenta ante su pueblo como el "líder
fuerte y decisivo" que puede ganar la guerra contra el terrorismo.
Sin embargo, ahora surge un candidato demócrata, John Kerry, que es un héroe de guerra en Vietnam, mientras que el mandatario se decidió por la Guardia Nacional, con lo que logró no ir al campo de batalla.
Más aún, ahora incluso se especula sobre sí Bush cumplió con sus obligaciones mientras estaba en la Guardia Nacional. La Casa Blanca insiste en que sí lo hizo, y dio a conocer unos documentos para probarlo.
Esos documentos, en lugar de acallar las especulaciones, han dejado más preguntas sin responder. Pero fuera de eso, la realidad es que el mandatario se enfrenta a un veterano de guerra que ganó medallas por su valentía en el frente.
Pero, además del cuestionamiento a su servicio militar, Bush también se enfrenta al problema de Irak, que ya ha costado millones de dólares y cientos de vidas de soldados estadounidenses.
Competencia fuerte
El presidente defiende su decisión porque dice que "el mundo está más seguro sin Saddam Hussein". Pero ahora muchos estadounidenses comienzan a cuestionarse la justificiación de esta guerra, pues aún no han encontrado las supuestas armas de destrucción masiva que eran la "inminente" amenaza a su país.
Sin esas armas, el argumento de los funcionarios que dicen que de todas maneras Saddam Hussein "tenía intenciones" de obtenerlas, pierde fuerza día a día.
Ahora bien, esto no signifiqca que las cosas sean fáciles para Kerry. Ahora que está liderando las primarias demócratas, todo su historial se mirará bajo lupa y saldrán a relucir no sólo sus logros, pero también sus desaciertos.
Desde ya, otros candidatos demócratas se preguntan por qué Kerry sí se
opuso a la primera Guerra del Golfo, en 1991, pero votó a favor de la invasión de 2003.
También se pondrá en entredicho las contribuciones políticas que recibió durante su larga carrera en el Senado.
En campaña
Por eso los analistas esperan una campaña intensa donde ambos candidatos, tanto el demócrata como el republicano traten de exponer todos los trapitos sucios que puedan encontrar a fin de descalificar al adversario.
El presidente Bush se enfrenta a un electorado descontento con el tema Irak.
|
En este sentido, Bush tiene una máquina electoral muy bien entrenada y aceitada, por lo que podría hacer frente a Kerry en muchos aspectos, aunque
no en lo de la guerra de Vietnam.
Kerry tiene además la habilidad de recaudar fondos para su campaña, que ha superado hasta ahora a los demás candidatos. Cuando la batalla final comience, ese potencial saldrá a relucir en un país donde la política cuesta mucho dinero.
Sin embargo, el mandatario se enfrenta en estas elecciones a un fénomeno nuevo, que podría incluso ser más poderoso que un héroe de guerra y es el sentimiento anti-Bush.
Según los analistas, este sentimiento de frustración es lo que ha motivado a
muchos demócratas a unirse rápidamente y elegir a un candidato que pudiera hacerle frente al mandatario, aunque no fuera completamente de su simpatía.
Además, muchos que antes no se molestaban en votar en las primarias, han decidido acercarse a las urnas para expresar así su frustración contra las decisión de Bush, no sólo en la guerra, pero también en las limitaciones de la libertades civiles y otras decisiones ecónomicas como el déficit.
Lo cierto es que el ex veterano de guerra es, sin duda, una preocupación para Bush.