Un joven de 14 años y un miembro del grupo extremista palestino Yihad Islámica murieron, a causa de una explosión que destruyó un automóvil en la ciudad de Gaza.
La explosión ocurrió en la Franja de Gaza.
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El ejército israelí se adjudicó el ataque. Voceros de la fuerza confirmaron que uno de sus misiles intentaba alcanzar a quienes ellos consideran un "alto jefe terrorista", que había atacado a soldados israelíes y que planeaba otros golpes similares.
Según fuentes palestinas, el ataque fue parte de un plan israelí para asesinar a Aziz al-Shami, uno de los guardaespaldas y pariente de un alto líder de la Yihad Islámica, Abdullah al-Shami.
El supuesto blanco de la agresión resultó seriamente herido y perdió una pierna, aunque luego de ser hospitalizado, murió.
Se cree que el joven muerto iba hacia la escuela, cuando fue alcanzado por el estallido provocado por el disparo del misil israelí.
Seguirán los ataques
Luego del golpe, que también dejó 9 heridos, un vocero de la Yihad Islámica, Mohamed al-Hindi, dijo que la organización no cesará sus ataques.
En el momento del impacto, había aviones de combate israelíes sobre Gaza, según señala el corresponsal de la BBC en el lugar, James Rodgers.
El ataque se conoció cuando funcionarios palestinos anunciaban el inicio de un proceso judicial para esclarecer el ataque a una caravana de representantes de Estados Unidos, en octubre pasado, que acabó con la vida de tres custodios del personal diplomático de ese país.
Se cree que el niño muerto iba a la escuela, cuando lo alcanzó la explosión.
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Las negociaciones en el marco del plan internacional de paz entre israelíes y palestinos, conocido como hoja de ruta, están congeladas desde agosto pasado.
Juicio palestino
El sorpresivo anuncio de un juicio para buscar responsables del ataque a la delegación estadounidense se produce luego de que funcionarios de la gestión de George W. Bush acusaran al gobierno palestino de negar su cooperación en la investigación.
Ningún grupo palestino se adjudicó el ataque, perpetrado con una bomba colocada al costado de una carretera cercana a la ciudad de Gaza.
El gobierno estadounidense ofreció US$5 millones por la captura de los atacantes.