La explosión dejó decenas de muertos y heridos.
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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, responsabilizó a separatistas chechenos de la explosión en un vagón del Metro de Moscú que dejó al menos 39 muertos y 100 heridos.
Putin dijo que no necesitaba de ninguna confirmación oficial, pues estaba seguro de la participación del dirigente rebelde Aslan Maskhadov en el incidente.
"Sabemos que Maskhadov y sus bandidos están vinculados con ese terror", afirmó el mandatario, según un despacho de la agencia de noticias rusa Interfax.
Las organizaciones separatistas de Chechenia han condenado lo sucedido y han negado cualquier vinculación con el atentado.
Primeras pesquisas
Según la policía rusa, la explosión pudo haberla causado un atacante suicida.
Sin embargo, el vicealcalde de Moscú, Valery Shantsev, declaró a la agencia de noticias AP que los investigadores no habían encontrado metralla, como las que se utiliza en en explosivos de este tipo.
El funcionario informó que probablemente la bomba estaba escondida en un maletín o una mochila abandonada en el piso del vagón.
Aniquilación
El presidente Putin arremetió contra los separatistas chechenos, con quienes dijo no hará concesiones.
Putin dice que no negociará con los separatistas.
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"Desde el exterior se escuchan de nuevo llamamientos a negociar con Masjadov, pero Rusia no negocia con terroristas, los aniquila", afirmó en el Kremlin.
Para Putin el hecho de que el supuesto atentado coincida con renovadas exhortaciones a una negociación es prueba de que los separatistas están vinculados a la explosión del Metro de Moscú.
"No es la primera vez que los crímenes cometidos en Rusia resultan sincronizados con llamamientos desde el exterior a negociar con terroristas", puntualizó.
El dos de enero pasado parlamentarios europeos firmaron una carta de apoyo al plan de paz de Masjadov.
El proyecto contempla la posibilidad de entregar a la Organización de las Naciones Unidas el gobierno provisional de Chechenia.