Soldados israelíes dieron muerte a cuatro palestinos durante una incursión en la ciudad de Rafa, en el sur de la Franja de Gaza.
Testigos palestinos y personal médico afirmaron que entre las víctimas se encuentran dos integrantes de la organización radical Yihad Islámica: Yasser Abu al-Aesh y su hermano Hussein.
Yasser Abu al-Aesh -quien había perdido tres de sus extremidades cuando según algunas versiones fabricaba una bomba- era uno de los hombres más buscados por las fuerzas de seguridad de Israel.
Según fuentes israelíes, los palestinos abrieron fuego y lanzaron una granada cuando los soldados se aproximaban a la casa.
Los soldados israelíes contaron con el respaldo de helicópteros artillados, y después del ataque, cuando se retiraron del áreas, la vivienda quedó completamente destruida.
El domingo, el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, señaló que una advertencia del grupo extremista palestino Hamas significaba que los israelíes tenían que arremeter nuevamente contra la dirigencia de esas organizaciones.
Mofaz hacía referencia al principal guía espiritual del grupo extremista palestino Hamás, quien había declarado que tratarán de secuestrar a soldados israelíes.
"Los comentarios del jeque Ahmed Yassin hacen que sea imperativo para Israel atacar a los cabecillas de Hamás y de la Yihad Islámica", afirmó el ministro israelí.