Un ataque con bomba contra una patrulla militar estadounidense en Irak elevó este sábado a 500 la cifra de soldados de esa nacionalidad muertos desde el comienzo de la guerra, en marzo del año pasado.
La detonación causó cinco muertos en el vehículo de la patrulla.
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Tres soldados estadounidenses y dos civiles iraquíes murieron en el incidente, ocurrido a unos 30 kilómetros al norte de Bagdad, informaron fuentes militares de Estados Unidos
Otros dos soldados resultaron heridos en el incidente, que afectó a una unidad móvil que vigilaba la carretera de Taji.
Tres iraquíes fueron arrestados en el área cuando tropas de la coalición encabezada por EE.UU. encontraron explosivos en el vehículo en el que se desplazaban.
Éste es el más reciente de una serie de ataques contra las fuerzas de ocupación encabezadas por EE.UU., de los que Washington culpa a la resistencia armada iraquí.
En otro frente
Mientras tanto, continúa el debate sobre el futuro político de Irak. Washington señaló este viernes que pedirá a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que respalde y participe en sus planes de transferencia de poder a los iraquíes.
Washington afirma que los ataques contra sus tropas están disminuyendo.
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El administrador de EE.UU. en Irak se reunirá este lunes con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, para alentar la participación del organismo internacional, que desde el comienzo se opuso a la guerra.
Se espera que Bremer también trate de obtener el respaldo de la ONU para convencer a la mayoría chiíta iraquí de que acepten el plan de transición política a una asamblea designada, no elegida por voto directo.
Por otro lado, a pesar del nivel de bajas mortales, las autoridades militares estadounidenses aseguran que está bajando la cantidad de ataques contra sus unidades, pues afirman las medidas de seguridad adoptadas han mejorado la situación.
El comandante de las fuerzas británicas en Irak, general Michel Jackson, coincide con esa apreciación, pero advierte que pasará algún tiempo antes de que los iraquíes puedan hacerse cargo por completo de la seguridad de su país.