La medida estadounidense entró en vigor inmediatamente.
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Representantes de la industria internacional aérea se opusieron a los planes de Washington de incluir agentes armados en algunos vuelos internacionales.
Un portavoz de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que representa a la mayoría de las aerolíneas del mundo, dijo que no quiere armas a bordo.
Según la IATA lo que se debería hacer es extremar las medidas terrestres.
"Nuestra postura básica es que no queremos armas a bordo del avión, no queremos armas en la cabina del piloto", dijo la IATA.
Los pilotos británicos también se oponen a tener agentes armados en los aviones argumentando que harán los vuelos más peligrosos.
Otros grupos de pilotos también han hecho eco de esta opinión.
"Esta es una idea muy mala, porque podría tener consecuencias catastróficas para los pasajeros y la tripulación en caso de que haya una lucha armada entre un agente y un secuestrador", señaló Mogens Holgaard, jefe de la Asociación de Pilotos Daneses.
Pero Washington se muestra firme en su decisión.
Vuelos a Estados Unidos o sobre territorio estadounidense podrían ser prohibidos si las aerolíneas no acatan la directiva.
Otros países
Estados Unidos adoptó esta decisión por temores de que se vuelvan a producir ataques similares a los del once de septiembre.
No obstante, Tailandia dijo que no incluirá agentes armados en los vuelos de la compañía Thai Airways que tengan como destino Estados Unidos.
Varios países, incluyendo Alemania y Canadá, llevan tiempo utilizando agentes aéreos, mientras que otros están considerando o están en proceso de implementar esta medida.
Australia que ya cuenta con policías aéreos en vuelos internos y vuelos a Singapur, está estudiando ahora un acuerdo con las autoridades estadounidenses.
El Reino Unido ya ha anunciado que aplicará la medida en algunos vuelos, mientras que el gobierno danés está negociando con la principal aerolínea del país, KLM Royal Dutch.
Por su parte un portavoz de Air France dijo que está utilizando agentes de seguridad desarmados en algunos vuelos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.