La explosión lanzó gases de hidrógeno sulfúrico.
|
En China, equipos de especialistas buscan cómo controlar las emanaciones de gases tóxicos tras la explosión de una planta de gas natural en el suroeste del país que dejó al menos 191 muertos.
Según la agencia noticiosa china Xinhua se pretende bombear concreto para sellar el yacimiento de gas que explotó cerca de la ciudad de Chongqing, pero la tarea se suspendió por 24 horas.
Los técnicos decidieron en cambio encender el gas para quemarlo y dedicar sus esfuerzos al rescate de posibles sobrevivientes.
Miles de evacuados
Cientos de personas fueron hospitalizadas con síntomas de envenenamiento y quemaduras tras el accidente del martes.
Más de 40.000 personas fueron evacuadas de un radio de cinco kilómetros por temor a más fatalidades.
El presidente Hu Jintao ordenó a las autoridades locales hacer todo lo posible para agilizar los operativos de rescate y evitar la propagación de gas de hidrógeno sulfúrico.
Desde el inicio de la explosión el número de víctimas ha ido en ascenso, mientras que los medios han desplegado imágenes de menores con los ojos afectados por la toxicidad de los gases.
"Zona muerta"
"El gas venenoso suspendido en el aire ha convertido un área de 25 kilómetros cuadrados en una zona de muerte para muchos habitantes que fueron intoxicados mientras dormían", escribió el diario China Daily.
Las autoridades chinas continúan investigando las causas de la explosión.
La industria de gas natural es un símbolo de la modernidad china, aunque el país es notorio por sus peligrosas condiciones laborales.