La madre del único prisionero español de Guantánamo muestra la foto de su hijo.
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Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos dictaminó que los detenidos por el gobierno de ese país en la base naval de Guantánamo, Cuba, deben tener acceso a abogados y al sistema de justicia estadounidense.
El tribunal dijo que su detención era contraria a los ideales de EE.UU.
Tampoco aceptó que el gobierno del país tuviese "autoridad sin obstáculos".
El dictamen se basó en el caso de un ciudadano libio capturado en Afganistán y detenido en Guantánamo.
El gobierno del presidente George W. Bush sostiene que los cautivos no pueden gozar de los derechos de prisioneros de guerra bajo las normas internacionales porque son "combatientes ilegales".
Aproximadamente 660 personas están presas en la base bajo esa condición.
Diversos grupos de derechos humanos y organizaciones internacionales han criticado el trato de los prisioneros de Guantánamo por las autoridades militares estadounidenses.
El fallo del tribunal federal de apelaciones se produce el mismo día que otra corte estadounidense dictaminó que no se puede detener a un ciudadano de ese país como "enemigo combatiente" por orden presidencial.
Esta corte decidió que el gobierno debe liberar a José Padilla, o ponerlo bajo la jurisdicción civil, tras haberlo arrestado en mayo de 2002 y no permitirle ningún acceso a su familia o a un abogado.