Schwarzenegger intenta mantener sus promesas electorales.
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Arnold Schwarzenegger no pudo utilizar una de sus armas más poderosas como nuevo gobernador del estado de California.
Su plan para combatir la crítica situación económica de su estado fue rechazado por la asamblea legislativa.
Schwarzenegger propuso emitir bonos públicos por un valor de US$20.000 millones, una propuesta que supera todos los récords.
Sin embargo, el gobernador no logró conseguir los dos tercios de los votos necesarios para que la Asamblea Estatal de California lo aprobara.
Los analistas económicos afirman que el rechazo aumenta la posibilidad de que las arcas de California se queden secas en junio, cuando se venzan deudas por US$14.000 millones.
Dolor de cabeza
El estado de California, cuyo Producto Interno Bruto supera al de países como Canadá, México y España, enfrenta un déficit fiscal de US$12.000 millones durante el 2003 y de US$15.000 para el 2004.
El déficit aumentó debido a un descenso económico durante los dos últimos años y una crisis energética que generó costos inesperados.
Schwarzenegger planeaba equilibrar el presupuesto sin necesidad de romper dos de sus promesas electorales más importantes: no aumentar los impuestos y no reducir el gasto en educación.
Su proyecto era que los bonos ayudaran a cubrir US$8.000 millones de déficit para 2004 y alrededor de US$12.000 millones de bonos del actual presupuesto.
El nuevo gobernador quería someter el plan a referendo en marzo, pero necesitaba de la aprobación de la asamblea legislativa para hacerlo.
La mayoría demócrata en la asamblea criticó el plan de Schwarzenegger porque incluye recortes en el gasto público.
El gobernador contestó ante una reunión de sus seguidores: "Odio hacer este tipo de recortes, pero es absolutamente necesario. Una California en bancarrota que no pueda proveer ninguno de los servicios sería aún más desastroso".