Powell pidió a la OTAN que considere otras maneras de conseguir la estabilidad en Irak.
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La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) enfrenta una creciente presión del gobierno de Estados Unidos para que asuma una mayor participación en Irak y Afganistán.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, afirmó que la organización debe asumir un papel más activo en la búsqueda de la paz iraquí.
Mientras tanto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, dijo desde Afganistán que una ampliación de la presencia de tropas allí constituiría un paso de avance para expandir la labor de seguridad y asistencia fuera de la capital afgana.
El jefe de la alianza, el británico George Robertson, no excluyó una mayor participación de la OTAN en Irak, pero recalcó que la alianza debe centrarse en "uno de los mayores desafíos que ha asumido en toda su historia: desarrollar la operación de estabilización en Afganistán".
"Papel mayor"
Powell dijo que "Estados Unidos daría la bienvenida a un papel mayor de la OTAN en la estabilización de Irak" ante una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la OTAN en Bruselas.
"Exhortamos a la alianza a examinar cómo podría hacer más para apoyar el proceso de paz y la estabilidad en Irak, que cada uno de los líderes reconoce es vital para todos", añadió.
Actualmente, la OTAN sólo presta apoyo logístico a la fuerza multinacional dirigida por Polonia en el sur de Irak, pero no tiene responsabilidades de mando.
En cuanto a la propuesta de un nueva fuerza defensiva europea independiente de la OTAN planteada por algunos miembros de la Unión Europea el fin de semana, Powell insistió en que Washington no puede aceptar estructuras que, en su opinión, duplican las funciones de la OTAN.
Rumsfeld en Afganistán
Rumsfeld se reunió con el presidente afgano Hamid Karzai.
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Mientras tanto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, visitó Afganistán, donde se reunió con los líderes de varias milicias del norte del Afganistán y con el presidente afgano Hamid Karzai en Kabul.
Rumsfeld dijo que el depuesto régimen Talibán nunca regresará al poder en Afganistán.
El secretario también visitó a las fuerzas británicas encargadas de supervisar la entrega de armamento por parte de dos comandantes regionales, una operación considerada por EE.UU. como un modelo para el resto del país.
Una explosión fue escuchada cerca a las instalaciones militares de EE.UU. en Kabul poco tiempo después de la visita de Rumsfeld, y un empleado afgano de Naciones Unidas murió en un ataque en el oeste del país.
La visita de Rumsfeld ocurrió en medio del aumento de la preocupación por el reagrupamiento de fuerzas del Talibán en áreas del sur y el este de Afganistán.