Cuatro ex jefes del servicio de seguridad de Israel criticaron fuertemente al gobierno del primer ministro Ariel Sharon por la forma en que maneja el proceso de paz con los palestinos.
En una inusual entrevista conjunta, los ex directores del servicio secreto Shin Bet hicieron pública su opinión a través de la los medios y exhortaron a Israel a retirarse de la Franja de Gaza y desmantelar los asentamientos judíos o -de lo contrario- a prepararse para el "desastre".
Los comentarios llegan después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto de Israel, Moshe Yaalon, declaró el mes pasado que las medidas tomadas por el gobierno israelí han generado mucho rencor entre los palestinos.
El gobierno, por su parte, calificó la crítica de "ingenua".
"Comportamiento vergonzoso"
"(El primer ministro de Israel, Ariel) Sharon a menudo habla de la necesidad de hacer concesiones dolorosas pero la única dolorosa es la evacuación de los asentamientos" le dijo Yaakov Peri, jefe de Shin Bet de 1988 a 1995, al periódico Yediot Ajronot.
"Estamos deslizándonos hacia una catástrofe. Si nada pasa y continuamos viviendo por la espada, seguiremos revolcándonos en el lodo y nos destruiremos", añadió.
Hablando con la radio israelí, Peri urgió a Israel a dar pasos unilaterales diciendo: "necesitamos tomar control de la situación e irnos de Gaza, ateniéndonos a todas las dificultades que eso implica".
El sucesor de Peri, Karmi Gilon, añadió que la estrategia del gobierno israelí para lidiar con el levantamiento palestino era corta de vista.
"Busca sólo prevenir el próximo atentado terrorista y no la forma de salirnos de este lío en el que estamos metidos".
Abraham Shalom, quien estuvo en la jefatura el servicio desde 1980 hasta 1986, dijo que Israel iba camino a un desastre ineludible, a menos de que "reconozcamos de una vez por todas que hay otro pueblo sufriendo y con el que nos estamos comportando de una manera vergonzosa".
Democracia en peligro
Ami Ayalon, jefe de Shin Bet de 1996 a 2000 y coautor del plan extraoficial de paz, declaró que sin un acuerdo, Israel estaba poniendo en peligro su existencia misma.
"Estamos tomando pasos firmes y seguros hacia un lugar en el cual el Estado de Israel no será una democracia, ni el hogar de los judíos", advirtió.
Sin embargo, un funcionario gubernamental no identificado le dijo a la agencia de noticias Reuters que la situación "no es tan débil como (los ex jefes del Shin Bet) la pintan" y añadió que Israel suavizará las restricciones a los palestinos cada vez que pudiera.
Hasta el momento, ninguna voz del gobierno ha ofrecido abiertamente su opinión sobre los puntos de vista expresados durante las entrevistas.
Usualmente, cuando este tipo de críticas salen al aire son desestimadas y caracterizadas como opiniones imparciales de personas que no entienden la situación de Israel.
Esta vez, señalan los analistas políticos, será difícil que el comentario sea el mismo.