Así quedó uno de los automóviles emboscados el domingo en Samarra.
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La emboscada a las tropas estadounidenses que culminó con la muerte de decenas de iraquíes el domingo pasado tenía como objetivo robar billetes de la nueva divisa iraquí, según informaron voceros de la fuerza de ocupación.
"Fue un ataque coordinado (...) a un convoy (...) que debía trasladar una gran cantidad de billetes de la nueva moneda de Irak", dijo el coronel estadounidense Fredrick Rudesheim a la prensa.
Aunque las fuentes militares de EE.UU. aseguran que los iraquíes muertos por parte del ejército creció a 54, los residentes de la ciudad de Samarra, en la región central de Irak, responden que como mucho fueron ocho o nueve los muertos.
Anteriormente, algunos testigos aseguraban que ocho de los muertos eran civiles, atrapados en el intercambio de disparos entre tropas estadounidenses y rebeldes iraquíes desde que se declararon acabadas las operaciones de combate el primero de mayo.
Según el teniente coronel William McDonald, las tropas "repelieron múltiples emboscadas".
Al menos 18 de los atacantes, cinco soldados estadounidenses y un civil habrían resultado heridos.
"Queremos enviar un mensaje claro: cualquiera que intente atacar nuestros convoys pagará el precio", dijo McDonald.
Triángulo sunita
Según el portavoz, dos convoys de logística ingresaban a Samarra cuando fueron atacados con bombas, armas de mano, morteros y granadas.
El ejército estadounidense cree que los ataques fueron coordinados y simultáneos.
El portavoz militar dijo que los atacantes utilizaban uniformes de las milicias fedayin fieles a Saddam Hussein.
Samarra se encuentra dentro de una región conocida como "el triángulo sunita", una zona al norte de Bagdad donde se concentran los seguidores de Hussein.
Blancos extranjeros
Según los médicos de la población, por lo menos ocho civiles murieron.
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Los acontecimientos se suman a un fin de semana sangriento en el que ciudadanos extranjeros han sido el blanco de los ataques de milicias iraquíes.
El domingo, dos surcoreanos murieron y dos quedaron heridos en una emboscada en una autopista cerca a la ciudad de Tikrit, en el norte de Irak.
Sin embargo, el canciller de Corea del Sur, Yoon Young Kwan, afirmó que su país no retirará su promesa de enviar más tropas a Irak, independientemente de los ataques de Tikrit.
El sábado, un colombiano que trabajaba como contratista murió cuando el convoy en que viajaba fue atacado en Balad, al norte de Bagdad.
En el mismo día, siete agentes de inteligencia españoles y dos diplomáticos japoneses murieron en ataques separados.