Los ataques ocurren después de que siete oficiales españoles murieron en una emboscada.
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Continúan los ataques de grupos insurgentes a los extranjeros que colaboran con las fuerzas estadounidenses en Irak.
El domingo, dos surcoreanos murieron y dos quedaron heridos en medio de una emboscada en una autopista cerca a la ciudad de Tikrit, en el norte de Irak.
Y en la noche del sábado, un colombiano que trabajaba como contratista murió cuando el convoy en que viajaba fue atacado en Balad, al norte de Bagdad.
A estos ataques se suman el asesinato de siete agentes de inteligencia españoles y de dos diplomáticos japoneses en incidentes separados.
El subdirector de operaciones de las fuerzas estadounidenses, el brigadier general Mark Kimmit, dijo que "los atacantes intentan quebrar la voluntad de la coalición, y la voluntad del pueblo iraquí".
Contratistas
Según el ejército estadounidense, los ataques pretender "quebrar la voluntad" de la coalición.
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Kimmit explicó que el colombiano que murió trabajaba con la compañía contratista Kellog, Brown y Root, una subsidiaria de la empresa Halliburton, en la que el vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney trabajaba como gerente.
Kimmit no facilitó la identidad del colombiano.
Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Lee Kwang Jae, informó que los surcoreanos eran empleados de la compañía Ohmoo Electric, que instala redes eléctricas en Tikrit.
Dos soldados estadounidenses también murieron cuando fueron atacados en Husaybah, cerca de la frontera con Siria.
Un portavoz del ejército estadounidense también informó que soldados mataron a 46 iraquíes y capturaron a ocho en una serie de intentos de emboscada en la ciudad de Samarra, en el centro de Irak.
Tras estos acontecimientos, el número de soldados y civiles extranjeros muertos durante el mes de noviembre se eleva a 104.