Efectivos de Estados Unidos lanzaron una serie de redadas en Irak para arrestar a sospechosos de planificar ataques contra las fuerzas de la coalición.
Las redadas tienen lugar en la ciudad natal de Saddam Hussein.
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Las operaciones, se concentran este jueves en Tikrit, la ciudad natal de Saddam Hussein.
"Estamos detrás de lo que suponemos es una una red de células terroristas", le dijo a la agencia de noticias Reuters el coronel Steve Russell.
Poco antes el Pentágono había hecho públicas sus sospechas de que un ex integrante del régimen iraquí depuesto, Izzat Ibrahim al-Douri, estaba coordinando directamente la insurgencia.
Al-Douri se había desempeñado como número dos en el comando militar de Saddam Hussein y tuvo a su cargo la zona donde se concentra el mayor número de iraquíes leales al antigua régimen. Desde provendrían en la actualidad los comandos que llevan a cabo los ataques -según las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, aún se desconoce la magnitud de tales comandos. Al-Douri tiene más de 70 años y se cree que sufre de graves problemas de salud.
Más bajas
La búsqueda de estos supuestos comandos insurgentes se produce el día después de que el Pentágono admitiera que el número de efectivos muertos llegó a 115, superando así las bajas durante la guerra misma.
Washington sospecha que Al-Douri está detrás de la insurgencia.
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Funcionarios en Washington informaron que las más recientes víctimas eran soldados de la 5ta división de infantería, que murieron cuando un artefacto explosivo fue detonado al paso de su convoy.
Sin embargo, se desconoce cuántos iraquíes han muerto desde que el presidente George W. Bush dio por concluidas las operaciones militares a gran escala.
En todo caso, los estimados basados en el número de cuerpos que han ingresado a la morgue de Bagdad, sugieren que más de 1.500 iraquíes han fallecido desde que fue derrocado el régimen de Saddam Hussein.
En lo que se refiere a las cifras durante las hostilidades, se cree que unos 13.000 iraquíes murieron, según dio a conocer un grupo de investigación de Estados Unidos. Del total, 4.300 eran civiles.
En tanto la Cruz Roja dijo que mantiene su decisión de reducir su personal en Bagdad, luego del atentado del lunes, pero todavía no determinó el número de trabajadores que quedará en actividad.