La visita de Bangguo se produce en un momento clave.
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El presidente de la Asamblea Nacional Popular de China y número dos en la jerarquía del Partido Comunista, Wu Bangguo, viajó a Corea del Norte con la intención de destrabar las negociaciones sobre el programa nuclear de Pyongyang.
Bangguo es el más alto funcionario en visitar ese país desde el comienzo de la confrontación con Estados Unidos el año pasado.
El funcionario llegó a Pyongyang encabezando una extensa delegación de diplomáticos y militares.
Según la prensa estatal norcoreana, esta visita marcará el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones con China.
Durante su estadía de tres días, Bangguo intentará convencer al líder norcoreano, Kim Jong Il, de que desista en su programa nuclear y retorne a la mesa de negociaciones con sus países vecinos y con EE.UU.
Intervención decisiva
"China espera que todas las partes involucradas muestren una mayor sinceridad, reduzcan sus diferencias y creen las condiciones necesarias para continuar el proceso de diálogo y busquen una solución política", señaló la portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhang Qiyue.
Después del primer encuentro en agosto, que culminó en un fracaso, Corea del Norte afirmó que continuará desarrollando su programa nuclear y amenazó con mostrar su capacidad en ese aspecto.
Las autoridades de Corea del Sur confían en que la intervención de China puede ser decisiva.
China provee a su antiguo aliado comunista con combustible y alimentos.
Recientemente, Corea del Norte mostró signos de haber suavizado su posición, después de que el presidente de EE.UU., George W. Bush, le ofreciera una garantía de seguridad por escrito a cambio de su desarme nuclear.
Algunos analistas en Corea del Sur creen que esta ronda de negociaciones obtendrá resultados positivos.