Bush reiteró que "está más que decidido a trabajar con el pueblo iraquí".
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Están "desesperados" por el "progreso" que está logrando la coalición en Irak.
Ésta es, para el presidente George W. Bush, la razón para los recientes ataques con explosivos en Irak, en los que unas 34 personas murieron en una serie de atentados que incluyeron blancos como la sede de la Cruz Roja Internacional y varias estaciones policiales.
"Mientras más progreso alcanzamos en el terreno, hay más libertad para los iraquíes, hay más electricidad para los hogares, hay más empleos disponibles, hay más niños yendo a la escuela, y los asesinos se desesperan más", dijo Bush ante reporteros en la Casa Blanca.
Para el mandatario, estos "terroristas" perpetran ataques porque "no soportan la idea de una sociedad libre, odian la libertad, aman el terror, anhelan crear el temor y el caos".
Ante las dificultades, Bush reiteró que está "más que decidido a trabajar con el pueblo iraquí".
Las declaraciones las hizo junto con el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, quién señaló que habría que seguir adelante.
"Tendremos días difíciles, pero en general vamos en la dirección correcta y los días buenos son más que los días malos".
Un tema de campaña
Para los analistas, es obvio que "no hay una vuelta atrás" para la administración Bush en Irak, ya que sería aún más contraproducente si se retira en este momento.
Pero esto no quiere decir que la situación en Irak, y la continua muerte de soldados estadounidenses, no tendrán un efecto en las elecciones presidenciales del 2004, en las que Bush se juega la reelección.
Por eso, Irak es y será uno de los temas más candentes de la campaña electoral, como lo demostró el último debate realizado el domingo por la noche entre los candidatos presidenciales del Partido Demócrata.
"No nos podemos dar el lujo de jugar la ruleta de Bush... con las vidas de los soldados estadounidenses", señaló Al Sharpton.
Howard Dean, otro candidato y ex gobernador de Vermont, enfatizó que la guerra fue siempre un error.
Otros postulantes hablaron de lo que ellos consideran como un engaño del mandatario para ir a la guerra, en vista de que no se han encontrado las armas de destrucción masiva que fueron la justificación para la ofensiva.
Protestas
Además de las críticas de los opositores de Bush, también este fin de semana se vieron de nuevo las manifestaciones en contra de la política exterior de esta administración.
"Impulsen el empleo, no la guerra" y "Bush es un mentiroso", fueron algunas de las muchas pancartas que se observaron el sábado en Washington y en San Francisco.
Pese a las críticas, el gobierno de Bush ha enfatizado que las cosas han mejorado en Irak e intenta centrar la atención en "buenas noticias" como la apertura de escuelas, y no en la falta de seguridad en Irak.