La competencia en Irak es entre la inestabilidad y la reconstrucción.
De un lado está la resistencia iraquí con su política de causar caos, esperando que con la destrucción termine la ocupación y tal vez vuelva al poder Saddam Hussein.
El atentado contra la sede de la Cruz Roja podría ser el inicio de una Yihad.
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Del otro lado están las fuerzas de la coalición o las autoridades foráneas y sus aliados.
Ellos esperan trasferir el poder a los iraquíes el próximo año. Mientras tanto, aportan dinero para reconstruir la estructura básica del país.
Actualmente, la resistencia es libre de moverse por Bagdad y en lo que se conoce como el "triángulo Baathista", una zona de la capital donde la lealtad a Hussein se mantiene fuerte.
Ataque a voluntad
De pronto la resistencia tiene una ventaja, puede golpear dónde quiera.
Ha demostrado su habilidad para atacar simultáneamente a objetivos múltiples.
Extraordinariamente, se conoce poco sobre ella. Se cree que es organizada por seguidores de Hussein, que evidentemente tienen acceso a armas y explosivos.
Aparentemente no hay escasez de voluntarios para ser atacantes suicidas.
Esta guerrilla ha logrado ampliar su arsenal. Desplegó un lanzacohetes en un atentado contra el hotel donde se hospedaba Paul Wolfowitz, subsecretario de Defensa de Estados Unidos. Además derribó un helicóptero Black Hawk estadounidense.
La policía iraquí, un blanco
Parecen lógicos los ataques a las estaciones de la policía iraquí. Ésta representa a largo plazo la única fuerza que puede contrarrestar las acciones de la resistencia.
Se espera que el ciudadano común opte por la democracia.
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Sin embargo, el ataque a la sede de la Cruz Roja a inicios del Ramadán sugiere un elemento de la Yihad (guerra santa) musulmana.
La Cruz Roja puede haber sido vista como una entidad cristiana, intrusa, y no sólo como un instrumento de colaboración.
Para algunos la mano del Al-Qaeda ha intervenido en la ola de atentados, por la naturaleza despiadada de los ataques, con la inmolación como modus operandi.
Es posible que exista una causa común entre los seguidores de partido Baas, que son seculares, y los islámicos. El problema para los agentes de inteligencia del gobierno instalado en Irak es que nadie lo sabe con certeza.
Sin un buen sistema de inteligencia y una política de contra insurgencia, es imposible gobernar.
Agenda complicada
Según se filtró de un informe realizado luego de los atentados, Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de EE.UU., afirmó de manera directa y franca que resolver los problemas en Irak "será (un proceso) largo, duro y que costará trabajo".
Lo mejor para la coalición es que el iraquí común vea la convocatoria a elecciones y a la reconstrucción como una solución a la crisis.
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La reconstrucción de Irak
Será (un proceso) largo, duro y que costará trabajo
Donald Rumsfeld, secretario del Defensa de EE.UU.
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Según Rumsfeld, la vida mejorará a paso lento pero seguro y el sistema político evolucionará y podrá hacerle frente al esfuerzo por derrotarlo.
Pero la agenda es complicada. Bajo la presión internacional, Estados Unidos y el Reino Unido aceptaron en la reciente resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU que se elabore una agenda para aprobar una Constitución y la convocatoria a elecciones generales en Irak para el 15 de diciembre.
El representante británico en Bagdad, Sir Jeremy Greenstock, dijo recientemente que la trasferencia de poder podría tener lugar a fines de 2004.
"Es una hazaña difícil, pero no imposible", aseguró Greenstock.
La clave es la democracia
La importancia de establecer estructuras de gobierno fue resaltada en un informe sobre la situación en Irak publicado por la Corporación Rand y por James Dobbins, ex embajador estadounidense.
Dobbins concluyó que la clave para lograr la estabilidad es el desarrollo de la democracia.
Valiéndose del éxito de anteriores ocupaciones de Estados Unidos en Alemania y Japón en la posguerra y las transformaciones más recientes en Bosnia y Kosovo, Dobbins citó un fragmento de su reporte.
"La reconstrucción nacional no consiste únicamente en una reconstrucción económica. Se trata más bien de una transformación política. La extensión de la democracia en América Latina, Asia y partes de África sugiere que esta forma de gobierno no le pertenece únicamente a la cultura occidental o a las economías industrializadas. La democracia puede arraigarse allí donde no existe".
El embajador también formuló una advertencia: que la democracia no florecerá por si sola.
"Lo que distingue a Alemania, Japón, Bosnia y Kosovo de Somalia, Haití y Afganistán no son sus niveles de occidentalización, desarrollo económico o homogeneidad cultural, si no el nivel de esfuerzo que Estados Unidos y la comunidad internacional han invertido en favor de su transformación democrática".